Vista de una planta de paneles fotovoltaicos.

Vista de una planta de paneles fotovoltaicos. EFE/Alexandra Wey

ENERGÍAS RENOVABLES

Ric Energy: La 'isla energética' es un anacronismo que se tiene que romper

Publicado por: generico 20 de abril, 2022 Madrid

Ric Energy, pionera en el desarrollo de energías renovables, considera que la "isla energética" constituida por España y Portugal por sus limitadas conexiones con Europa, es un "anacronismo fuera de lugar" que "se tiene que romper" con ambición y contando con el cambio de postura de Francia.

Así lo defiende su consejero delegado, José Luis Moya, economista manchego al que la "ilusión y la necesidad" le llevaron a empezar "desde cero" en este sector hace casi dos décadas, y que repasa la situación de su compañía y las tensiones en Europa en una entrevista con Efe.

Desde su oficina en el madrileño Paseo de la Castellana, Moya recuerda sus primeros pasos: "Me inicié en las renovables cuando salí de una multinacional y me encontré con un amigo de la infancia. Fue mi primera aproximación, en 2003 ó 2004. Entonces parecía casi una locura".

Después de un mes y medio de análisis y "ventitantas hojas de cálculo", los números salieron.

"Recordé cuando iba al viñedo de mi madre, de pequeño. Había un poste de la luz que siempre molestaba. Esa molestia se convirtió en una oportunidad para conectar la primera planta solar", añade entre risas.

"Conejillos de indias"

En 2005 nació ImMODO Solar, la compañía originaria de la que Moya es cofundador. No obstante, el ahora consejero delegado de Ric Energy -escisión surgida en 2014-, da otra fecha, el 12 de marzo de 2004, "un día después de los atentados de Atocha".

"Se aprobó el Régimen Económico para la Energía Solar", rememora sobre una normativa "favorable" que hizo despegar al sector, al menos, aquella década.
"Éramos 'conejillos de Indias'. Ibas a plantear estas iniciativas y te miraban como diciendo 'éste se ha tomado algo'", cuenta, divertido.

Pero ese "atractivo" régimen "absolutamente subsidiado" generó un déficit de tarifa "tremendo, porque quien pagaba era el Gobierno central y quienes alentaban a construir plantas solares, las comunidades autónomas".

Desembarco internacional

Este "dislocamiento" condujo a un escenario normativo, restrictivo, que "secó prácticamente el escenario solar en España" hasta 2017, abriendo las puertas del mundo para la compañía, que en 2011 aterrizó en la India mediante una "joint-venture" con una empresa local.

El resultado fue un proyecto de 15 megavatios (MW) y unos 30 millones de dólares en Guyarat, "donde nació Mahatma Gandhi", en 2012.

"Casi simultáneamente" saltaron a Estados Unidos, un mercado "complejo, caro, difícil y más burocrático de lo que se piensa", en el que han trabajado con Panasonic o Goldman Sachs.

"Pensábamos que estaba muy maduro y no era así. Te vendían motos", dice Moya, que apostó por replicar el modelo de negocio de España en el estado de California.

[box type="shadow" align="aligncenter" ]Una década -y una mudanza - más tarde, allí siguen, "con unos planes fantásticos", más de 60 proyectos fotovoltaicos -en torno a 300 MW- en Nueva York, su nuevo centro, otros en Nueva Jersey y Texas, y una iniciativa de baterías "stand-alone".[/box]

Adiós a la "isla energética"

Con idéntico ímpetu, Moya aborda los efectos que está teniendo en los mercados energéticos la crisis de Ucrania, un conflicto que "va a acelerar" la transición en el Viejo Continente. Eso sí, en el medio plazo.

En este nuevo tablero "el mejor posicionado es España", dice, e insta a las fuerzas políticas a "apostar como país para poder explotar las oportunidades de los recursos solares y eólicos, que deben ser las fuentes de producción de hidrógeno".

¿Y cómo encaja la "isla energética" con Portugal? "No lo hace. Es un anacronismo por la falta de ambición política de los gobernantes en España, y por Francia, que ha impuesto sus condiciones al no interesarle (la interconexión)", sentencia Moya.

En su opinión, hay un "cambio absoluto", pues la fotovoltaica, la eólica y el hidrógeno dan a España una oportunidad "histórica" para los próximos "30 ó 40 años", como la que tuvo Francia en las cuatro décadas anteriores gracias a la nuclear.

"En dos años, cuando se construya en España todo lo que está en proceso, va a sobrar a estas horas -mediodía- más de la mitad de la energía solar que se generará. Si no se puede sacar, se quedará sin utilizar", insiste.

Por ello, aunque "cada cual defiende sus intereses, si somos realmente europeos, Francia tendría que ceder sí o sí", opina.

Proyectos

Su foco también está en África, donde lideran proyectos con organismos como Acnur. "Hemos hecho ya dos en el campo de refugiados de Kenia con Somalia, y hace unos meses se nos ha adjudicado otro de 1,5 millones de dólares".

Moya habla, asimismo, de sus planes en Malawi, donde están a punto de concluir uno de 1 MW, y en Burkina Faso, una zona "altamente de riesgo" por el terrorismo de Boko Haram.

"Es un modelo muy diferente pero muy satisfactorio. Cambias vidas", relata.

Después de una hora de entrevista, regresa a España. Aquí, Ric Energy tiene una cartera de desarrollo de 4 GW, un 90 %, comprometido con empresas como Lightsource bp o Q Cells.

Mención especial dedica al "imprescindible" almacenamiento con baterías, y al hidrógeno verde, respecto al cual ya cuentan con dos proyectos en marcha en Puertollano (Ciudad Real) y Valladolid, con electrolizadores de 100 y 5 MW, respectivamente.

"Estamos teniendo un crecimiento exponencial", celebra Moya, que anuncia que la compañía, que prevé duplicar su negocio en los próximos tres años, será inversor partícipe "en un fondo que está lanzando la gestora Austral".

[box type="shadow" align="aligncenter" ]En este futuro primarán las relaciones con las comunidades locales, y es que los proyectos "tienen que ser sostenibles a largo plazo, y generar empleo y beneficios", concluye este hijo de agricultores que ha hecho de la "necesidad" su modo de vida. [/box] EFEverde

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