Esto se ha debido principalmente a la colaboración ciudadana y a que cada día son más las personas que desde que avistan un ave caída avisan a los servicios de emergencias, ha explicado hoy el presidente de la Asociación de Amigos de la Pardela, Alberto García.
Ambos han presentado la campaña de este año para la protección de las pardelas, iniciada el pasado 20 de octubre y que estará vigente durante un mes, período en el que las crías comienzan a volar y sufren accidentes sobre todo por la contaminación lumínica.
El protocolo a seguir es el de recoger el ave en una caja, no alimentarlo, y llamar a los servicios de emergencias, que procederán a la recogida, y si no están heridos se volverán a soltar al mar.
Según numerosos estudios, las caídas de pardela cenicienta están vinculadas al ciclo lunar, principalmente a la luna nueva, por lo que en estos últimos días se han recogido un total de 250 especies.
Para ello, ha sido fundamental la concienciación de los ciudadanos, ya que «antes metían a los animales en jaulas, y ahora desde que se cae un ave, sea cual sea, llaman a los servicios habilitados para su recogida«.
La asociación ha recibido 3.500 euros para cubrir los gastos de combustible, material didáctico, teléfono, y otros menesteres, puesto que la labor que realizan la hacen por medio de voluntarios. EFEverde.




