El calor y la humedad son los factores que propician que estos insectos «abandonen su hábitat natural» y se lancen en busca de «nuevos cobijos en los que encontrar agua, alimento y una óptima temperatura», lo que les lleva a «invadir las casas y sus proximidades», según esta asociación.
[box type=»shadow» ]Los problemas generados por este insecto van «más allá» de lo higiénico, pues puede contaminar alimentos y ocasionar grandes pérdidas económicas, además de incrementar el riesgo de contraer enfermedades como la disentería o la salmonelosis y generar alergias.[/box]
ANECPLA recuerda que las cucarachas poseen hábitos nocturnos, pero es fácil verlas durante las horas diurnas «si la población es muy alta o necesitan alimento».
Medidas preventivas
Como medidas preventivas ante la aparición de estos insectos, el comunicado recomienda eliminar o mantener cerrada cualquier fuente de agua o alimento al alcance de la plaga, propiciar una ventilación adecuada, limpiar los posibles lugares de anidamiento y corregir deficiencias estructurales y grietas en las casas.
En caso de descubrir su presencia en el hogar, la asociación sugiere recurrir a empresas especializadas de control de plagas y desaconseja el uso de insecticidas domésticos, ya que «pueden trasladar el problema a otras instancias» e incluso «agravarlo».
Variedad de especies
Las dos especies más comunes de cucaracha en España son la ‘Blattella germánica’, popularmente conocida como rubia -la más usual en el interior de las viviendas- y la ‘Blatta orientalis’ o negra, presente en entornos urbanos.
En los últimos años, sin embargo, ha proliferado una tercera especie de carácter invasor y color rojizo conocida como «super cucaracha»: la ‘Periplaneta americana’, introducida en España a través de los barcos llegados de rutas mediterráneas.
Más recientemente se ha detectado una nueva especie en Madrid, la cucaracha australiana o ‘Periplaneta australasiae’, que ya había sido detectada también en Guipúzcoa y Canarias. EFE




