Según los datos de SEO/BirdLife en la Comunidad Valenciana, organización que gestiona junto a Acció Ecologista Agró este espacio natural, la mayoría de aves muertas son ejemplares de ánade azulón, que es la especie más abundante en este paraje.
También se han recogido, pero en menor medida, cadáveres de cigüeñuela, garceta común, avetorillo, cerceta común, gallineta común o pato colorado, que han sido incineradas para que no puedan propagar la enfermedad.
Por lo que respecta a las aves enfermas, que son trasladadas al Centro de recuperación de Fauna ‘La Granja’ de El Saler para ser tratadas, la mayoría son ejemplares de ánade azulón, seguidos de la garceta común. EFEverde
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