El ISGlobal, centro impulsado por la Fundación «La Caixa», ha estudiado más de 3.000 niños y niñas de seis países europeos para analizar los posibles efectos de la exposición prenatal a los bisfenoles sobre la salud respiratoria en la infancia, un estudio que se ha publicado en la revista Environment International.
Bisfenoles en plásticos y resinas
[box type=»shadow» ]Los bisfenoles son sustancias químicas que se utilizan en la fabricación de plásticos y resinas presentes en numerosos productos de consumo, como latas de conserva, botellas reutilizables o juguetes.[/box]
El más conocido de todos ellos es el bisfenol A, ampliamente usado en la fabricación de envases de alimentación o en las substancias con las que se recubre el interior de los mismos.
Desde que en 2017 la Agencia Europea de los Productos Químicos (ECHA, en sus siglas en inglés) considerase el bisfenol A como una “sustancia altamente preocupante”, algunos países procedieron a limitar su uso, lo que a su vez llevó a la industria a recurrir a otros bisfenoles como sustitutos.
En España el BPA está permitido al menos de momento, a la espera de si la Ley de Residuos que se está tramitando en el Senado incluye finalmente la prohibición de esta sustancia tóxica, según el ISGlobal, centro impulsado por la Fundación «La Caixa».
[box type=»shadow» ]Hace años que los científicos acumulan evidencias de que tiene efectos potencialmente dañinos sobre la reproducción, el desarrollo del cerebro, la salud de las glándulas mamarias o el metabolismo, con efectos que pueden ser mucho más graves en embriones y fetos.[/box]
Exposición en las mujeres embarazadas
El problema es que los bisfenoles se encuentran presentes en la leche materna y tienen la capacidad de traspasar la barrera de protección que representa la placenta para los fetos, por eso preocupa particularmente la exposición a este químico entre las mujeres embarazadas.
En este contexto, el estudio publicado este viernes ha evaluado si la exposición a estos compuestos químicos durante el embarazo se relaciona con problemas de salud respiratoria en niños y niñas años más tarde.
Con este propósito, los investigadores han usado muestras de orina de más de 3.000 madres de seis países europeos (España, Francia, Grecia, Noruega, Países Bajos y Reino Unido) recogidas entre 1999 y 2010 y datos relativos a la salud respiratoria de sus hijas e hijos recopilados años más tarde mediante cuestionarios y espirometrías (estudio de la capacidad respiratoria).
El análisis ha constatado la alta prevalencia del bisfenol A, presente en un 90 % de las muestras de orina recogida, mientras que el resto de bisfenoles estudiados estaban menos extendidos.
Los resultados de este trabajo han revelado que la concentración de bisfenol A en la orina materna se asocia con un mayor riesgo de que sus hijas, en edad escolar, presentasen asma y sibilancias (sonidos agudos y silbantes que se producen durante la respiración a causa de un bloqueo parcial en las vías respiratorias).
Riesgo para las hijas
Concretamente, los investigadores han calculado que el doble en la concentración de BPA en la orina de las madres implicaba un 13 % más de riesgo en las hijas.
En cambio, esta asociación no se observó en los niños ni tampoco en relación con los otros dos bisfenoles estudiados, ni se describieron vínculos entre la exposición al bisfenol A en el útero y la función pulmonar en edad escolar.
“Nuestros resultados están alineados con los de estudios previos que atribuyen un papel negativo al bisfenol A sobre la salud respiratoria en la infancia; pensamos que puede deberse a la capacidad de los bisfenoles para atravesar la placenta e interferir con los sistemas respiratorio e inmunitario cuando están en fase de desarrollo”, ha destacado la primera autora del estudio e investigadora del ISGlobal, Alicia Abellán.
En cuanto a las diferencias observadas entre niñas y niños, la también investigadora del ISGlobal Maribel Casas ha indicado que los bisfenoles son disruptores endocrinos -químicos capaces de alterar el correcto funcionamiento corporal- que «pueden interferir con las hormonas sexuales, lo que puede dar lugar, como sugieren los resultados, a efectos diferentes en función del sexo de la persona expuesta”.
En el estudio participaron ocho cohortes de nacimiento: BiB (Reino Unido), EDEN (Francia), Generation R (Países Bajos); INMA Guipúzcoa, INMA Sabadell e INMA Valencia (España); MoBa (Noruega) y RHEA (Grecia). EFEverde




