Técnicos y agentes de la Guardería del Medio Natural y de la Fundación Oso Pardo han accedido este viernes al lugar en el que se encontraba el cadáver del animal.
Tras un primer análisis visual, los especialistas han comprobado que se trata de un macho de unos cien kilos de peso.
Según ha informado el Ejecutivo regional, todo parece indicar que, en esta época de celo, la muerte pudo deberse a una pelea con otro macho.
Los restos se trasladarán al laboratorio del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) para realizar la necropsia y también se tomarán muestras para analizar.
Una llamada realizada al 112 alertó este jueves por la tarde del hallazgo de estos restos. EFEverde




