El urbanista Carlos Moreno, en una imagen del año 2022. EFE/ Lorenzo Hernández
ADAPTACIÓN CLIMÁTICA

Carlos Moreno (urbanista): «No podemos seguir viviendo en el siglo XXI como lo hacíamos en el siglo XX»

Mari Navas

Madrid.- Ante «la crisis climática, económica y social» que existe en la actualidad, el urbanista Carlos Moreno defiende que hay que dejar de vivir como en el siglo XX y apostar por la proximidad, lo que permitiría manejar de forma eficaz la situación y reconectar con lo más cercano.

Así lo ha explicado en una entrevista a EFEverde el catedrático de la Universidad de la Sorbona e ideólogo del concepto de la ciudad de los 15 minutos, un modelo urbano que busca que los ciudadanos accedan a servicios básicos, como el trabajo, la vivienda o la sanidad, desde su hogar en ese tiempo, ya sea caminando o en bicicleta.

Una idea que impulsó la transformación de París de mano de la exalcaldesa Anne Hidalgo, política para la que Moreno, que fue su asesor, solo tiene buenas palabras, al asegurar que fue capaz de tomar medidas que no eran populares y lo hizo de la mano de los científicos.

Territorios de media hora

Junto con la ciudad de los 15 minutos, el urbanista francocolombiano también acuñó hace ya diez años el del territorio de la media hora, un término que reconoce que es menos conocido, pero con la misma base: tener acceso a servicios y reducir la distancia, pero en este caso, en territorios de media y baja densidad.

Un concepto que defiende aplicar en España, país que es «un caso de escuela», ya que tiene territorios que poco a poco se han ido despoblando y con poca oportunidad de trabajo, lo que aquí se conoce como La España Vaciada.

El urbanista Carlos Moreno, durante su participación en el III Encuentro Nacional de Centros de Innovación Territorial. Miteco/Cedida

En su opinión, la situación después de la pandemia ha generado «una oportunidad» para repoblar estos territorios y quitar presión a los alojamientos en las grandes ciudades, al tiempo que los habitantes se benefician de un entorno con más naturaleza y tienen mejores relaciones sociales.

«España es un caso muy interesante porque hay voluntad política», afirma el urbanista, quien se muestra «muy contento» de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya tomado «la bandera del territorio de media hora» ante este problema.

Volver a lo próximo

Moreno habla de «proxilencia», un concepto que defiende adaptarse a las crisis que hay en la actualidad -entre ellas la climática- a través de la proximidad, lo que permitirá a la humanidad adaptarse a la situación.

«Cuando tenemos comercios, escuelas, espacios verdes, cultura, vecinos, capacidad de acceder a elementos… podemos continuar viviendo […] La proximidad te permite manejar esas crisis de una manera eficaz y lo que hice fue reunir esas dos palabras: proximidad y resiliencia», explica.

Un término que acuñó tras la pandemia del coronavirus, aunque defiende que la situación actual, con el cierre del Estrecho de Ormuz, está demostrando que hay que cambiar la economía hacia circuitos cortos y producción local: «La historia desgraciadamente me está dando la razón».

«Estamos viendo que nuestras ciudades y nuestros territorios tal y como fueron diseñados en el siglo XX, basadas en las largas distancias, la pérdida de tiempo para desplazarse, la omnipresencia de los autos, la dependencia total de energías fósiles y productos manufacturados en el extranjero, hace que nuestras vidas, ciudades y territorios no sean sostenibles», defiende.

Volver a técnicas urbanas tradicionales, reto para lograr hábitats sostenibles

Este modo de vida en estas ciudades produce, en su opinión, rabia y cólera en los ciudadanos «y la respuesta muchas veces de esa rabia es echarle la culpa al otro, al inmigrante, al que viene de otro país», con un discurso extremo que se va «por las ramas» y no se da cuenta de que la realidad es que los humanos están desconectados.

«Estamos desconectados los unos de los otros. Desconectados de la naturaleza, con la crisis ecológica; de la economía, con las diferencias que hay en la manera de tener ingresos y de trabajar; y desconectados socialmente por la pérdida de sociabilidad, por el anonimato que se tiene en las ciudades y la falta de solidaridad. Eso produce esas tendencias extremistas que conducen a resultados dramáticos», afirma.

Más alojamiento social

En el caso de las ciudades, critica que el proceso de construcción en el siglo XX dejó atrás a los más desfavorecidos y considera necesario que la proximidad se de también en la periferia.

También defiende que «la ciudad de la proximidad feliz» pase «por el alojamiento social, digno y asequible», lo que implica «luchar contra la gentrificación», con una política en la que este tipo de vivienda deje de ser sinónimo de pobreza y estén disponibles «en todos los lugares de la ciudad», también en los barrios ricos.

Para ello, considera necesario que haya voluntad política, con la p en mayúscula «de polis, que en griego significa la república de las cosas, ocuparse del bien común, de cómo la gente puede tener una mejor calidad de vida».

Adaptarse al cambio climático

Moreno contesta que es «una lástima porque no hay la misma condición política», al ser preguntado por las desigualdades entre las ciudades españolas y recuerda que esto está muy ligado al voto, con ciudadanos que muchas veces eligen seducidos «por discursos extremistas», lo que hace que se produzcan retrocesos.

En su opinión, en España falta tomar conciencia de los desafíos que hay entre el siglo XXI, dar continuidad a los Gobiernos para que pongan en marcha políticas de adaptación al cambio climático y personas que tomen medidas impopulares: «Por eso, yo llamo siempre a los alcaldes españoles a decir ‘las transformaciones hay que hacerlas desde el principio».

Todo para adaptar el territorio a un cambio climático que considera que es «una oportunidad» para rediseñar las ciudades.

«Yo creo que España a nivel de gobierno nacional ha tomado conciencia muy claramente en este sentido, de disminuir la huella de la energía fósil, de apostar por la energía renovable y de apostar igualmente por esta España vaciada, de regenera los territorios, de tener una estrategia de transición ecológica y demográfica. Y creo que vale la pena lo que está sucediendo», sentencia. EFEverde

mnc/


 

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Mari Navas

Malagueña. Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora de información medioambiental en EFEverde. Antes pasé por el departamento de Economía y fui corresponsal en Frankfurt (Alemania) para la Agencia EFE. También he trabajado para El Mundo, las webs de Informativos Telecinco y Noticias Cuatro y la revista Lecturas.