Este caudal se ha obtenido sometiendo el agua saneada en las depuradoras públicas catalanas a un tratamiento de regeneración terciario para alcanzar los niveles requeridos para su uso posterior, ha asegurado la ACA.
El agua regenerada se ha destinado al riego de zonas agrícolas, urbanas y campos de golf; a la limpieza de calles; a la recarga de acuíferos; a la generación de caudales de mantenimiento; y a usos industriales.
Para usos ambientales
De los 30 hectómetros cúbicos utilizados, el 63 % se ha destinado para usos ambientales, el 17 % para usos recreativos, el 12 % para usos industriales, el 7 % para usos agrícolas y un 1 % para usos municipales.
El incremento más destacado durante el 2015 se produjo en los usos industriales, aumentando la producción de agua regenerada de la depuradora de Vila-seca y Salou (Tarragona), que ha pasado de una producción de 1,37 y 2,4 hectómetros cúbicos en 2013 y 2014, respectivamente, a un volumen de 3,5 hectómetros cúbicos en 2015.
A este agua depurada se les aplica un tratamiento de regeneración y, posteriormente, otro de ósmosis con el fin de adecuar su calidad a las necesidades de la empresas del polígono petroquímico de Tarragona, ha informado la ACA. Efeverde




