Mari Navas
Madrid, 11 nov (EFE).- El cambio climático es real. Tanto como la desinformación que lo rodea. Desde Donald Trump asegurando que es «el mayor engaño jamás perpetrado en el mundo», hasta vídeos creados por inteligencia artificial (IA) para negar sus efectos, los ejemplos son muchos y variados. Tantos, que también tendrán un papel protagonista en la COP30 que se celebra hasta el próximo 21 de noviembre en Belém (Brasil).
La desinformación se convirtió en uno de los temas principales del discurso del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la inauguración de la cumbre este lunes, en el que llamó a imponer «una nueva derrota a los negacionistas» que desdeñan el calentamiento global.
«En la era de la desinformación, los oscurantistas rechazan no solo las evidencias de la ciencia, sino también los avances del multilateralismo. Controlan algoritmos, siembran el odio y difunden el miedo. Atacan a las instituciones, la ciencia y las universidades. Es el momento de imponer una nueva derrota a los negacionistas», dijo Lula.
Lula, en la COP30: «Es el momento de imponer una nueva derrota a los negacionistas»
Sin embargo, su impulso a la lucha contra la desinformación climática no se va a quedar solo en las palabras -con referencias también de otros actores como el presidente francés, Emmanuel Macron-, sino que Brasil ha incorporado por primera vez en la historia este tema dentro de la agenda de negociación.
Concretamente, en la COP30, la integridad de la información sobre el cambio climático forma parte de la Agenda de Acción y también formará parte de la programación durante este 12 y 13 de noviembre, cuando se realizarán paneles y debates para consolidar estrategias de combate de la desinformación y fortalecer la implementación de políticas de integridad de la información a escala global, según la presidencia del evento.
Además, durante esta cumbre también se han puesto en marcha varios boletines que ofrecerán información en tiempo real sobre la desinformación, como es el CAAD Data Monitor y el Oii de Fala.
Más de 375 agentes piden combatir la desinformación
En este contexto, más de 375 agentes, entre los que se encuentran académicos, investigadores y coaliciones internacionales, han pedido a los responsables políticos mundiales en una carta abierta en la COP30 que defiendan «una decisión firme, ambiciosa y vinculante» para mantener la integridad de la información sobre el cambio climático.
«No se debe desperdiciar seta crucial oportunidad y se debe poner fin a la manipulación del discurso público por parte de la industria de combustibles fósiles», recoge la carta, que también pide a los países que reconozcan de «manera inequívoca» que mantener la integridad de la información sobre el cambio climático es un requisito previo para una acción climática eficaz, de protección del estado de derecho, la salud de las personas y los derechos fundamentales.
«El greenwashing, la manipulación de plataformas y la monetización de la desinformación debe terminar de inmediato», recoge la carta que firman la exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático Christiana Figueres, la exvicepresidenta del Parlamento Europeo, Heidi Hautala u organizaciones como Climate Action Network International, 350.org o WWF International.
Una lucha que no es nueva
La desinformación climática no es nueva. Ya en 2006 Exxon Mobile diseñó estrategias para disminuir las preocupaciones sobre el aumento de las temperaturas y tratar de contradecir los hallazgos científicos sobre el cambio climático.
Y la situación se sigue repitiendo en 2025. Según un informe de la plataforma LobbyMap, la industria de petróleo y gas a nivel mundial aumentó al menos un tercio la información engañosa sobre la transición energética el último año para argumentar, entre otro, que los combustibles fósiles «son una parte necesaria de la matriz energética».
«La COP30 está recibiendo ahora a un número significativo de estos actores obstructivos que, durante muchos años, han tratado de influir y desviar el proceso», ha asegurado el director de InfluenceMap, Dylan Tanner.
Aumenta un 267 % la desinformación
En esta línea, la coalición Acción Climática contra la Desinformación (CAAD, por sus siglas en inglés) y Oii han concluido en un informe que la desinformación relacionada con la COP creció un 267 % entre julio y septiembre y encontraron unos 14.000 ejemplos en internet, en los que palabras clave de la cita aparecían junto con otras como «fracaso», «desastre» o «catástrofe».
«La desinformación de las grandes empresas del carbón está diseñada para que la gente común subestime la fuerza del consenso científico sobre el cambio climático. También está haciendo que subestime la fuerza de la solidaridad a la hora de exigir medidas. Difundida de forma rápida y barata a través de las redes sociales y los motores de búsqueda, esta desinformación está socavando la política y saboteando las medidas», concluye este informe.
Entre los ejemplos que recoge el estudio, se encuentra un caso en el que se utilizó inteligencia artificial para mostrar una ciudad inundada que supuestamente era Belém, pero ni el reportero que cuenta la historia es real, ni tampoco lo es la inundación.
«El reportero no existe, la gente no existe, la inundación no existe y la ciudad no existe. Lo único que existe es la abundancia de comentarios airados contra el político mencionado en el vídeo y contra la conferencia sobre el clima de Belém en X y TikTok», asegura el informe.
Por otro lado, InfluenceMap y Transparency International publicaron el estudio «¿Cumbre climática o feria industrial?» en el que concluyen que el 88 % de las empresas que asistieron a las dos últimas COP no ha expresado una posición clara en apoyo al Acuerdo de París durante ese tiempo, mientras que el 41 % ha adoptado una postura que no respalda las políticas de transición energética.
Día 2 de la COP30: un clima optimista y la esperanza de negociaciones fluidas
En la lista están algunas de las empresas fósiles más grandes del mundo, como las británicas BP y Shell, la estadounidense Chevron, la noruega Equinor y la brasileña Petrobras, cuyos representantes asistieron a estas cumbres del clima como parte de la delegación de Brasil.
Se va a cumplir un año desde que Brasil lanzara la iniciativa global por la integridad de la información sobre el cambio climático, que reúne a la ONU, la UNESCO y países como Francia o Dinamarca y que propone soluciones concretas para enfrentar la desinformación y otras tácticas que comprometen la acción climática.
Ahora, el país busca que la cumbre climática se convierta «en la COP de la verdad» y, para ello, ha apostado por darle un papel relevante a la información.
Porque sí, el cambio climático existe y es culpa del ser humano, por mucho que en TikTok muchas veces se diga lo contrario. EFEverde




