Oviedo/ Madrid.- Cuentan con los datos, pero no los dan a conocer. Las empresas cotizadas de la Unión Europea (UE) tienen un nivel de transparencia ambiental «claramente insuficiente» y, pese a los avances en los últimos años, solo divulgan un 20 % del total de información que podrían publicar en este ámbito, según un informe que han realizado investigadores de la Universidad de Oviedo.
El estudio, que se ha publicado en Business Strategy and the Environment, concluye que, pese a que la divulgación ambiental se ha convertido en una exigencia creciente para inversores, reguladores y ciudadanos, una parte importante de las empresas de la información que las empresas podrían comunicar no aparece «de manera consistente» en los informes corporativos.
«La evidencia muestra que, aunque se han producido avances, el nivel de transparencia ambiental sigue siendo claramente insuficiente», ha afirmado la investigadora de la Universidad de Oviedo y coautora del estudio, Rosalva Pinto, en una nota de prensa de la institución.
De hecho, pese a que el marco regulatorio ha supuesto un impulso relevante, esto «no garantiza por sí solo niveles elevados de divulgación», según el investigador Pedro Lorca.
Han mejorado, pero no mucho
El informe se basa en el análisis de 854 cotizadas de la UE entre 2018 y 2022, es decir, durante los primeros años de aplicación de la directiva comunitaria sobre divulgación de información no financiera.
Los resultados muestras que, hasta 2021, se produjo una «evolución gradual de la divulgación ambiental», que se estabilizó a partir de ese año.
Además, el informe también ha puesto sobre la mesa que esta divulgación ambiental no es homogénea entre empresas, sino que las de mayor tamaño y aquellas pertenecientes a sectores con mayor impacto ambiental son las que más cumplen.
Las empresas buscan reducir su impacto ambiental y la huella de carbono
En el extremo contrario, factores económicos y financieros como la rentabilidad o el endeudamiento no muestran una relación clara con el nivel de información divulgada.
Regulación, pero también compromiso
El contexto en el que operan las empresas también importa, ya que las características culturales de los países se relacionan con la forma en el que las cotizadas comunican su información ambiental de manera que, pese a existir una regulación común, persisten las diferencias entre Estados.
En conjunto, la divulgación ambiental ha avanzado en el periodo analizado ha avanzado en el periodo analizado y la directiva europea la ha impulsado, pero hasta un nivel moderado, por lo que todavía existe un amplio margen de mejora en la cantidad de información que se comunican
Además, según los autores, avanzar hacia una mayor transparencia ambiental va a requerir no solo regulación, «sino también un compromiso firme por parte de las empresas con la rendición de cuentas». EFE




