Ana Tuñas Matilla
Toledo.- La situación del visón europeo es crítica y avanzar en su cría en cautividad es fundamental para impulsar la recuperación de las poblaciones salvajes y evitar con ello que la especie desaparezca de España, donde se estima que sobreviven poco más de 140 ejemplares en estado silvestre. Sin embargo, el desarrollo de la reproducción ex situ no está yendo a la velocidad que sería deseable.
Actualmente, en España hay tres centros de cría en cautividad de visón europeo, ubicados en Navarra, Lérida y Toledo. Este último, está gestionado por la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (Fieb), cuya directora, Adriana Rodríguez, ha explicado a EFE Verde las dificultades que entraña su reproducción en cautividad.
Las causas que lo han llevado al borde de la extinción
Según el último censo publicado (con datos de 2022), en España sobreviven 142 ejemplares de visón europeo en la naturaleza y su área de distribución se limita a País Vasco, Navarra, La Rioja y el noreste de Castilla y León, en las provincias de Burgos y Soria.
Entre las causas que han llevado a la especie a estar en situación crítica (se catalogó como tal en 2018 en España) destacan la degradación de su hábitat (barreras fluviales, carreteras, contaminación del agua, etc.) y la invasión de visón americano, que le dobla en tamaño, mucho más agresivo y con el que compite por territorio y alimento.
El visón americano llegó a Europa de la mano de la industria peletera y ha alcanzado el medio natural debido a escapes y sueltas ilegales desde las granjas implantadas para su cría.
Reforzar poblaciones salvajes
Para tratar de revertir esta delicada situación, el Ministerio para la Transición Ecológica y el equipo de trabajo creado específicamente para salvar de la extinción de la especie coordinan las actuaciones a nivel nacional.
Los trabajos se centran fundamentalmente en acciones sobre el terreno (por ejemplo, para recuperar hábitat y erradicar al visón americano) y en la cría en cautividad, tanto por monta natural como por inseminación artificial (que sólo se realizan en el centro de Toledo).
«Guiados por el equipo de trabajo, en Fieb nos encargamos de obtener ejemplares que sean susceptibles de ser liberados al medio natural para que sirvan de apoyo a las poblaciones salvajes y aumentar el número de ejemplares que actualmente hay en la naturaleza», ha explicado Rodríguez.
Desde 2013, en las instalaciones de la fundación en Toledo han nacido más de 190 visones.

Dificultades
De los tres centros que dan apoyo al programa de reproducción en cautividad, el de Fieb es el que cuenta con un mayor número de ejemplares y su trabajo se centra tanto en favorecer la monta natural como en desarrollar la inseminación artificial, «lo que está siendo verdaderamente complicado porque se desconocen muchos aspectos reproductivos de la especie», ha señalado la experta.
Entre las dificultades que presenta la reproducción ex situ figuran ciclos de apareamiento muy cortos (sólo tres celos al año entre marzo y finales de mayo) o que los machos nacidos en cautividad no son «del todo efectivos en monta» (pierden el instinto de montar a la hembra para reproducirse que sí tienen los silvestres), lo que condiciona un poco que el programa «salga adelante a la velocidad a la que nos gustaría», según la directora de Fieb.
En cuanto a la inseminación artificial, «no logramos dar con la diana exacta en el momento de ovulación exacta. Además, a nivel endocrino, hay muchas hormonas que participan y no conocemos todas en profundidad», ha añadido.

Aprender a cazar y pescar
Además de ayudar a los visones a reproducirse, en las instalaciones de Fieb también trabajan en potenciar las habilidades innatas de las crías, como cazar y pescar, con el fin de aumentar sus posibilidades de supervivencia en la naturaleza.
Para lograrlo, procuran que las crías puedan ver sus madres cazar y pescar presas vivas para que aprendan de ellas, evitando siempre que vean como sus cuidadores las depositan en sus jaulas naturalizadas para que no «aprendan» a esperar la comida.
En cuanto a la supervivencia en el medio natural, ha explicado que es muy difícil hacer un seguimiento, ya que las características físicas del visón impiden usar con él los mismos métodos que se utilizan para seguir a otros animales, como linces o aves, tras su suelta en la naturaleza.
Sin embargo, sí saben que algunos logran sobrevivir porque han sido capturados accidentalmente cuando los agentes están buscando visones americanos para retirarlos del medio.

Ampliarán sus instalaciones
Fieb ampliará sus instalaciones para la cría de visón europeo con el apoyo financiero de la Fundación Endesa.
En concreto, pasarán de 28 a 38 habitáculos naturalizados para visones con el objetivo de poder aumentar el número de ejemplares que se sueltan en la naturaleza para reforzar las poblaciones salvajes.
«Vemos la biodiversidad como una parte esencial de la transición energética justa y sostenible. Desde hace tres años, en la Fundación Endesa trabajamos con proyectos centrados en especies en peligro de extinción y ecosistemas degradados», ha explicado el responsable de biodiversidad de la institución, Jesús Ferrer.
La propuesta de Fieb recibió el apoyo unánime del jurado independiente encargado de elegir los proyectos que financia la Fundación, según Ferrer, quien ha confiado en que la especie pueda salir del estado crítico en el que se encuentra. EFE Verde
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