Un pozo de agua ilegales localizado en el término de Lucena del Puerto (Huelva), en el entorno de Doñana. EFE/José Manuel Vidal/ARCHIVO
DÍA AGUA

Experto dice Doñana necesita preservar «sobre todo las aguas subterráneas»

Madrid.- En el caso de Doñana «es fundamental el cuidado de las aguas superficiales, pero sobre todo las subterráneas», ha explicado a EFE el catedrático de la Universidad de Sevilla, Leandro del Moral Ituarte, en el marco del Día del Agua y en medio de la polémica creada por el anuncio de la Junta de Andalucía de legalizar una extensión mayor de cultivos en el entorno del Parque Nacional.

Extensión de los cultivos en Doñana

Del Moral ha señalado que el declive de este espacio natural por la escasez de agua «viene de hace décadas, por el plan llamado Corona Forestal de Doñana», que permitió una gran expansión de cultivos de fresas, «berries» o frambuesas, con grandes productividades y rendimientos económicos y gran presión social, tanto local como de inversores.

Según este catedrático y miembro de la Fundación Nueva Cultura del Agua, ahí «se suman los agentes, los agricultores pequeños, medianos y locales con fondos de inversión que presionan a la expansión de esos cultivos muy rentables» lo que provoca una sobreexplotación del acuífero.

Del Moral ha recordado que el Gobierno central actual ha intentado poner en marcha el conocido como Plan de la Fresa para delimitar y prohibir una expansión mayor de esos cultivos, «una especie de punto final» que incluye la regulación de espacios para depositar los residuos plásticos, el suministro energético o la racionalización de fitosanitarios, pero la Junta de Andalucía «pretende modificarlo para ampliar las superficies autorizadas para el riego, que ya se está produciendo ilegalmente».

Reconocer más de 1.500 hectáreas de riego

La ampliación «en realidad no supone ampliar los cultivos sino reconocer las 1.500 o 1.600 hectáreas que exceden el perímetro de riegos establecido por el Plan de la fresa» y que ya existen, debido a «presiones sociales» y a «seguir creyendo que ya se encontrarán soluciones para esa expansión» como aportar agua de desalación, trasvases o nuevas obras hidráulicas «sin calibrar la dificultad, el coste, e incluso la imposibilidad que en algunos casos existe para ampliar estos recursos».

«Y, por supuesto, sin atender a ese proceso de cambio climático en el que en ocasiones en estos círculos no se cree, porque sigue habiendo mucho negacionismo», ha añadido.

Medidas que van en contra de la sentencia del TJE

El experto del Programa del Agua de WWF España, Rafael Seiz, también ha criticado a EFE esta iniciativa de la Junta porque a su juicio va en contra de las medidas que la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo ha exigido a España para recuperar el acuífero y garantizar la conservación de Doñana.

Según Seiz, «también es contraria a las medidas propuestas por España ante la Comisión Europea de reducir la presión sobre Doñana», pues en caso de de ser aprobada, «aumentará la presión sobre los escasos recursos hídricos que están disponibles para el humedal».

Todo ello «puede desembocar en importantes sanciones» por quebrantar la normativa europea en materia de protección del agua y de los hábitat y especies.

Además, «es un verdadero engaño al sector agrícola de la zona, pues lanza un mensaje pernicioso al dar a entender a los ilegales que pueden saltarse la ley sin consecuencias», al tiempo que a los que sí cumplen las normas les limita las posibilidades de tener agua suficiente para garantizar su futuro. EFEverde

 

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