El acuerdo lo alcanzaron el presidente, Barack Obama, y la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, durante su reunión de hoy en Washington, según informó la Casa Blanca.
«Tanto Estados Unidos como Brasil pretenden aumentar su proporción de renovables -más allá de la energía hidráulica- en sus mezclas respectivas de generación de electricidad al nivel del 20 % para 2030», indica un comunicado conjunto de los dos Gobiernos.
Además, Brasil se comprometió a que, para 2030, entre el 28 % y el 33 % de su matriz energética total estará compuesta por fuentes renovables que no sean energía hidráulica.
Los compromisos incluyen también la implementación en Brasil de políticas destinadas a reforestar y eliminar la deforestación ilegal.
En concreto, Brasil «pretende restaurar y reforestar 12 millones de hectáreas de bosques para 2030», de acuerdo con el comunicado.
Además, Obama y Rousseff se comprometieron a lanzar una iniciativa conjunta sobre cambio climático, con la formación de un nuevo grupo de trabajo de alto nivel que se reunirá por primera vez en octubre y buscará aumentar la cooperación en asuntos relacionados con el uso de la tierra y las energías limpias, entre otros.
Obama y Rousseff buscan, con estos compromisos, dar un impulso renovado a las negociaciones para alcanzar un acuerdo global vinculante en la cumbre de la ONU sobre cambio climático en diciembre en París. EFEverde
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