Santander.-El Gobierno de Cantabria ha publicado en el Boletín Oficial de esa comunidad la Orden que establece el nuevo Plan de Gestión de Lobo, orientado a la «coexistencia entre la conservación de la especie y la actividad ganadera»
La consejera María Jesús Susinos, según señala el gobierno autónomo en una nota de prensa, ha informado de que Cantabria cuenta actualmente con, al menos, 23 manadas de lobo y una población de más de 200 ejemplares, lo que confirma un estado de conservación favorable.
Añade que este crecimiento ha venido acompañado de un aumento significativo de los daños a la ganadería extensiva, que en 2025 alcanzaron los 3.057 ataques (371 más que en 2024), y generaron indemnizaciones superiores a 1,7 millones de euros (cifra similar a la de 2024). Además, la consejera ha recordado que «en los últimos cinco años se ha visto multiplicado por tres el número de animales muertos por ataques de lobo».
El nuevo Plan busca equilibrar «la protección de la especie con la viabilidad de las explotaciones ganaderas dado que el lobo (Canis lupus signatus), presente en gran parte del territorio cántabro (más del 80% de la superficie de Cantabria, y con presencia de ejemplares de manera habitual en zonas de costa), y considerado parte del patrimonio natural y cultural de la región, ha experimentado una notable recuperación en las últimas décadas».
Para Susinos, este Plan «es fruto del compromiso adquirido con el sector primario, cumpliendo, de nuevo, nuestra hoja de ruta. Es un paso importante que se une a la salida del lobo del LESPRE propiciada por el PP, a las extracciones realizadas en los últimos meses, a la actualización del nuevo baremo de daños y la eliminación del techo que figuraba en el seguro a través del que se pagan los daños a los ganaderos consiguiendo más agilidad en los pagos».
Caza y cupos
El nuevo plan de gestión establece que el control de ejemplares de lobo no tiene la consideración de acción de cazar, de modo que no podrán expedirse permisos de caza deportiva del lobo ni autorizarse su muerte durante la caza de otras especies cinegéticas.
Con el anterior plan de gestión, de 2019, y antes de que se incluyera el lobo en el Lespre (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial), se podía cazar lobo en la reserva en batidas de jabalí, y había posibilidad de tener autorizaciones específicas. Desde que el lobo se incluyó en ese listado no se dio ningún permiso, puntualizan fuentes del Gobierno a EFE.
El plan que publica hoy el Boletín Oficial recoge además que el cupo de extracción anual no podrá superar el 20 % de la población al final del verano anterior, y su tamaño será estimado cada año teniendo en cuenta la reproducción confirmada en los diferentes grupos, los grupos no reproductores, los ejemplares fluctuantes o dispersantes, los daños y la ejecución de cupos anteriores.
Se prevé que, si una vez alcanzado el cupo anual de extracción aprobado, se continuasen produciendo daños significativos por su cuantía, recurrencia o concentración temporal o espacial, la persona titular de la Dirección General competente podrá autorizar la realización de controles excepcionales.
En caso de que se constatase una mortandad significativa no prevista, el cupo anual de extracción podrá reducirse o suspenderse, en una o varias áreas de control.
También se computarán dentro del cupo anual de extracción los lobos encontrados muertos por otras causas desde la fecha de entrada en vigor de la resolución que apruebe el cupo, así como los lobos que se hayan capturado en vivo para su cesión a programas de reforzamiento o reintroducción aprobados por otras administraciones. EFE




