Madrid.- El lobo (Canis lupus) ha sido incluido en la Lista Roja Nacional de Mamíferos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) en la condición de «vulnerable» debido a que el número de individuos adultos que se calcula que hay en el país no permite asegurar la viabilidad de la especie a largo plazo.
La evaluación del riesgo de extinción de todas las especies de mamíferos terrestres de España, la primera que se hace desde 2007, ha estado coordinada por la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM), en colaboración con el Grupo de Especialistas de Especies de España (EsSSG) de la UICN.
Menos de 1.000 individuos maduros
En lo que respecta al lobo, los datos indican que en España el número de individuos maduros es inferior a 1.000 -el límite marcado por la UICN para clasificar el riesgo de extinción de una especie en función del tamaño poblacional- y que las poblaciones se distribuyen principalmente en el tercio noroccidental, tras la extinción de la población de Sierra Morena.
Esta situación, han señalado desde SECEM, sustenta la clasificación de la especie como vulnerable dentro del territorio español, de acuerdo con los criterios de la UICN.
La estimación de individuos maduros se ha basado en el número de grupos familiares detectados en el último censo nacional 2021-2024 (333 grupos familiares) y en la estructura social de la especie, en la que la reproducción se limita en la gran mayoría de casos a una única pareja por grupo familiar, lo que implicaría que en España hay menos de 700 individuos adultos (el resto de miembros de las manadas serían cachorros o juveniles), han explicado a EFEverde fuentes conocedoras del informe.
Además, se han tenido en cuenta otros parámetros, como el tamaño de grupo familiar, el porcentaje de individuos dispersantes y la edad de primera reproducción.
Estos resultados, han subrayado, son coherentes con la evaluación sexenal de la especie realizada por el Ministerio para la Transición Ecológica para el periodo 2013–2018 y que indicó un estado de conservación desfavorable en las tres regiones biogeográficas: atlántica, mediterránea y alpina.
Sigue en situación desfavorable
Aunque el Ministerio aún no ha publicado el resultado de la evaluación sexenal correspondiente al periodo 2019-2024, según la SECEM, «en base a la ausencia de cambios sustanciales en el número de grupos detectados (294 y 297 grupos en los censos previos de 1987-88 y 2012-14, respectivamente) y en el área de distribución de la especie durante los últimos 30 años, no es esperable un cambio positivo en el estado de conservación».
El Gobierno aún no ha publicado el informe porque considera que los datos aportados por las comunidades autónomas el año pasado deben ser actualizados, teniendo en cuenta la afectación en las poblaciones de los incendios que arrasaron el pasado verano gran parte del área de distribución de lobo en España, así como los individuos que han sido sacrificados en Asturias y Cantabria para controlar poblaciones por daños al ganado en el último año.
Por otra parte, desde SECEM recuerdan que las poblaciones de España y Portugal deberían ser gestionadas de manera coordinada, pues la gran mayoría son integrantes de una «metapoblación» que se distribuye por el noroeste de la península ibérica.
Portugal y España unidas
En Portugal, los resultados del último censo nacional (2019 y 2021), indican una contracción de, aproximadamente, el 20 % del área de presencia de la especie en el país en las dos últimas décadas y una caída de las manadas (de 63 a 58). En el país vecino, el lobo está catalogado «en peligro» desde 1990, estatus que se mantuvo en el último Libro Rojo de los Mamíferos (2023), al estimarse una población inferior a 250 individuos maduros.
Por otra parte, en la evaluación realizada en el marco de la Directiva Hábitats, correspondiente al período 2019-2024, el estado de conservación del lobo fue considerado desfavorable–malo en la región biogeográfica mediterránea, que abarca aproximadamente el 85 % del área de distribución de la especie en Portugal, y favorable en la reducida área incluida en la región biogeográfica atlántica.
A pesar de estas evaluaciones, el lobo carece de protección legal en la mayor parte de su rango de distribución en la península ibérica, han criticado desde SECEM
En España, la especie fue incluida en 2021 en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) en todo el territorio, del que fue sacado en 2025 mediante una enmienda a la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que modificó su situación legal sin tener en cuenta el estado de conservación de la especie, lamentan los expertos.
Deficiencias en la gestión
La gestión y protección del lobo en la península ibérica, en particular en España, no es homogénea, ni se ajusta a la situación de las distintas poblaciones, ni a los criterios científicos recogidos en las Listas Rojas de España y Portugal y de la evaluación de la Directiva Hábitats
La ausencia de un régimen homogéneo de protección del lobo en España ha permitido que durante las últimas décadas algunas comunidades autónomas hayan autorizado su caza y/o control letal, denuncian en un manifiesto liderado por la SECEM y que apoyan gestores, investigadores, personal técnico y otros profesionales de diversas entidades españolas y portuguesas.
La población ibérica de lobo no tiene asegurada su viabilidad a largo plazo, señala el documento, en el que subrayan que la protección del lobo en todo el territorio peninsular es necesaria para cumplir con la obligación legal de la Unión Europea de garantizar el estado favorable de la población a largo plazo. La Directiva Hábitas sólo permite la caza de lobo para la gestión de poblaciones (por ejemplo por ataques a ganado) pero obliga a que esta sea selectiva para no poner en peligro a la especie.
La distribución actual de los lobos en España se ha estimado en un 30 % de la existente en 1850, lo que fundamenta la aplicación del criterio para su inclusión como Vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Garantizar el estado favorable de las poblaciones de lobo es importante para que los ecosistemas funcionen correctamente, aportando así beneficios como la regulación de las poblaciones de ungulados silvestres y la reducción de la transmisión de enfermedades asociadas, según el manifiesto.
Sin embargo, la elevada persecución humana pone en peligro el futuro del lobo en la península ibérica y su papel ecológico, cultural y emblemático.
Incluirlo en el Catálogo Español de Especies Amenazadas
Ante esta situación, la SECEM junto con los especialistas en la especie que han elaborado este manifiesto consideran urgente iniciar las siguientes acciones:
● Incluir a la especie en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de Vulnerable (y por tanto en el LESPRE).
● Mantener el actual régimen de protección legal del lobo en Portugal.
● Redactar de forma integrada y coordinada los planes de conservación autonómicos y la estrategia nacional de conservación del lobo en España, e implementar una estrategia ibérica conjunta entre España y Portugal, de modo que la población ibérica sea gestionada como una única unidad poblacional y no de forma fragmentada.
● Implementar planes de seguimiento de la población a escala ibérica con protocolos explícitos, estandarizados, validados científicamente y homogéneos en todo su ámbito de distribución, que permitan obtener información comparable y fiable sobre el tamaño poblacional, el número y la estructura de los grupos familiares, la distribución, y el estado genético y sanitario de la especie.
● Homogeneizar la recogida de información sobre los daños al ganado causados por el lobo mediante protocolos estandarizados, validados científicamente y coordinados a nivel peninsular, garantizando que los datos sean accesibles y se ajusten a los principios FAIR (datos localizables, accesibles, interoperables y reutilizables).
● Promover una prevención de daños al ganado proactiva y agilizar los sistemas de compensación si las medidas se han aplicado y no han funcionado, con el fin de reducir el conflicto y favorecer la tolerancia hacia la especie.
EFEverde
atm
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