Fuentes de Medio Ambiente han indicado que la tortuga no tenía en su cuerpo signos aparentes de violencia y que ha llegado arrastrada por las olas a la zona de la playa conocida como Ciparsa, donde ha atraído la atención de los bañistas.
Esta especie habita principalmente en el océano Atlántico, Pacífico y Indico, así como el Mediterráneo, y el peso máximo de los adultos puede superar los 150 kilos.
Tras estudiar el cuerpo de la tortuga, ha sido enterrada en la misma playa de Mazagón. EFE




