Un hombre observa uno de los pinares arrasados por el incendio de Burgohondo (Ávila) en el Parque Natural del Valle de Iruelas, una de las mayores colonias de buitre negro de Europa. EFE/ Raúl Sanchidrián
Un hombre observa uno de los pinares arrasados por el incendio de Burgohondo (Ávila) en el Parque Natural del Valle de Iruelas, una de las mayores colonias de buitre negro de Europa. EFE/ Raúl Sanchidrián/ARCHIVO
INCENDIOS FORESTALES

El fuego arrasa durante 2026 casi 280.000 hectáreas forestales en España, 2,5 veces la media del último decenio

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Madrid.- España ha registrado 275.209 hectáreas forestales quemadas hasta el 20 de septiembre, 2,5 veces la media del último decenio (2016-2025), en una campaña marcada por la concentración de grandes incendios, la elevada demanda de medios de extinción y la complejidad de las emergencias.

Así lo ha expuesto este martes el jefe del Área de Defensa contra Incendios Forestales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), Rafael Gómez del Álamo, durante la VII Jornada Técnica de Lucha contra los Incendios Forestales organizada por Tecnifuego (asociación de entidades dedicadas a combatir los incendios), que ha certificado oficialmente el territorio afectado este año hasta esa fecha.

45 Grandes Incendios Forestales

Los registros contabilizan 8.122 siniestros, un 7 % más que la media del decenio, mientras que la superficie arbolada afectada ascendía a unas 153.000 hectáreas -4,1 veces por encima de la media, con 45 Grandes Incendios Forestales (GIF).

La campaña de máximo riesgo, entre junio y septiembre, ha concentrado 4.944 siniestros y 245.653 hectáreas de superficie forestal quemada, según los datos presentados.

La intensidad de la campaña también se ha reflejado en el trabajo de los medios aéreos, que realizaron hasta 2.659 salidas, acumularon más de 10.000 horas de vuelo y efectuaron más de 50.000 descargas de agua, cifras récord según el responsable ministerial.

Las horas de vuelo aumentaron un 27 % respecto a 2025 (pese a que el año pasado se quemaron más hectáreas) y las salidas, un 30 %, mientras que las descargas crecieron un 31 %.

En comparación con la media del decenio, las salidas se duplicaron y las horas de vuelo se multiplicaron por 2,2.

Del Álamo ha advertido, no obstante, de las «dificultades para disponer de aeronaves operativas» debido a problemas de mantenimiento y a la antigüedad de la flota.

De esta manera, de los 56 medios aéreos previstos inicialmente para la campaña de verano, finalmente estuvieron disponibles 54, al reducirse de diez a ocho los aviones anfibios operativos.

El responsable del Miteco ha defendido la necesidad de mantener la capacidad de extinción al tiempo que se refuerza la prevención ante unos incendios que ya no solo golpean a la superficie forestal, sino que este año también han causado graves daños en núcleos poblacionales y han dejado un balance de 21 fallecidos, 15 de ellos en Los Gallardos (Almería).

A todos estos datos hay que sumar los fuegos de las últimas semanas, todavía no incorporados a los cálculos generales, que, provisionalmente, registran otras 5.000 hectáreas quemadas más y otros 2 GIF.

Incendios más complejos y población expuesta

Los incendios actuales plantean desafíos que van más allá de la mera capacidad de extinción, ya que, según ha explicado el ingeniero de montes y consultor internacional David Caballero, los fuegos son ahora «más complejos» e interactúan entre sí.

Fue el caso del incendio de la Sierra Oeste de Madrid, cuyos frentes se fusionaron en uno único e incluso amenazaron con unirse al de Burgohondo (Ávila).

Caballero ha relacionado este escenario con las olas de calor y el estrés hídrico de la vegetación, que favorecen la disponibilidad de combustible y la propagación rápida de las llamas.

También ha señalado la «vulnerabilidad» de las poblaciones situadas en la interfaz urbano-forestal (donde las viviendas entran en contacto con el monte), especialmente en zonas de asentamientos dispersos, vegetación inflamable y caminos difíciles de evacuar.

«La última defensa es el vecino», ha subrayado, al reclamar que la preparación de los habitantes y propietarios forme parte de la gestión del riesgo.

El experto ha insistido en la necesidad de mejorar la coordinación entre administraciones y protección civil, así como la comunicación con la población para facilitar «decisiones seguras» durante las emergencias. EFE Verde

rgg/ppm/mam

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Redacción EFE Verde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.