Con ello pretenden hacer realidad el «mayor sistema de producción de hidrógeno del mundo», el cual abarcará «todos los procesos desde el almacenaje y el licuado al transporte y su uso».
Las tres empresas dedicarán un año a investigar «la configuración y especificaciones» de estas instalaciones con el objetivo de que todo el ciclo para generar hidrógeno (una fuente de energía que no emite gases contaminantes) pueda ser lo más limpio posible, y publicarán un informe más detallado en 2017, según indican en un comunicado.
El objetivo es producir hidrógeno -un gas muy abundante pero que solo existe en forma de compuesto en la naturaleza- aplicando electrólisis al agua (para romper su molécula y obtener átomos de hidrógeno puro) usando corrientes producidas por instalaciones de energía solar y eólica situadas en la propia planta.
Según el plan inicial, Toshiba supervisará la construcción de la planta, Tohoku Electric preparará las líneas de transmisión y Iwatani se encargará de lo relacionado con el almacenamiento y distribución del hidrógeno.
Regenerar Fukushima
El proyecto forma parte de una iniciativa del Ministerio de Economía, Comercio e Industria y el Gobierno de la prefectura de Fukushima presentada el pasado junio.
El gas producido en la planta será principalmente distribuido a estaciones que darán servicio a vehículos de última generación que funcionen con hidrógeno.
Se calcula que estas instalaciones podrían producir unas 900 toneladas de hidrógeno al año, lo suficiente para abastecer a unos 10.000 de estos vehículos (actualmente apenas hay unos 1.000 circulando en Japón).
Las autoridades niponas esperan que el proyecto pueda ayudar a regenerar la prefectura de Fukushima, que ha perdido más población de lo habitual debido al accidente atómico de 2011, con la creación de empleo y potenciando a todas las industrias periféricas. Efeverde




