«No puede salir más caro defender el medio ambiente que destruirlo…, es algo injusto e inaceptable», ha comentado Rodríguez, a propósito de los hechos sucedidos el 15 de febrero de hace 3 años.
Por aquella fecha, unos activistas entraron ilegalmente al recinto de la central nuclear y pintaron en una de las torres de refrigeración la frase «Peligro nuclear» además de desplegar una pancarta con el lema «Cofrentes: cierre ya».
Estos acusados se enfrentan, a día de hoy, a una condena de 2 años y 8 meses en prisión.
«Es totalmente desproporcionado que, por pintar en una torre, estas personas se expongan a una pena de cárcel», ha insistido Rodríguez.
El próximo 4 de diciembre comenzará la vista oral en el Juzgado de lo Penal nº 11 de Valencia en las que declararán todos los implicados. EFEverde




