Movimientos climáticos europeos planean formar una «gran coalición» a través de la «desobeciencia civil continuada pero no violenta» que provoque un cambio legislativo contra la crisis climática en diferentes países del viejo continente.
Así lo ha asegurado la investigadora posdoctoral en Astrofísica y miembro de Rebelión Científica -rama española del movimiento internacional de científicos activistas contra la crisis climática-, Elena González Egea, en un debate organizado en el marco de la «Uni Climática», organizado por ‘La Marea’.
El objetivo de esta acción, según ha explicado González, sería concentrar a 100 científicos de diferentes lugares en un país concreto -aún por determinar- de forma que impulsen un cambio en la legislación climática en ese estado, convirtiéndolo en una «primera ficha de dominó» para generar una reacción en cadena en otros países.
Planean comenzar la movilización en septiembre o principios de octubre, aunque González también asegura que habrá protestas en todos los países con motivo de la Cumbre del Clima de la ONU (COP27) que se celebrará en Sharm el Sheikh, Egipto, a finales de este año.
Según la activista, las movilizaciones aumentarán, y también prevé que se incrementará la represión contra estas protestas, algo a lo que no da demasiada importancia pues «si los científicos no actuamos como si nuestras vidas dependieran de un cambio sistémico, cómo vamos a esperar que la ciudadanía nos crea», ha planteado.
«A nadie nos viene bien que nos detengan o nos pongan una multa», ha señalado por su parte el investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y también miembro de este movimiento climático, Fernando Valladares, quien juzga en cualquier caso que «cuando ves el marco global, esas consecuencias se quedan pequeñas».
Valladares ha apuntado que dicha desobediencia civil no violenta es otra forma de manifestar «lo que ya llevábamos tiempo expresando» como científicos, a modo de reacción a las acciones políticas que no se corresponden con la «gravedad» de la crisis climática.
En este sentido, ha reivindicado la aplicación de la ciencia por encima del estudio de la realidad climática, y se ha justificado: «ya tenemos la ciencia y la tecnología; simplemente apliquémosla».
Asimismo, el biólogo ha criticado la falta de cumplimiento de compromisos climáticos como el Acuerdo de París, que tras siete años desde su firma ningún país «ha reducido sus emisiones» sino, al contrario, «seguimos aumentando».
Tanto Valladares como González participaron en abril en una acción de desobediencia civil no violenta en la escalinata del Congreso de los Diputados, en la que arrojaron pintura roja al edificio exigiendo acción climática y por la cual los activistas se enfrentan a multas y son acusados de delito de daños y contra las instituciones del Estado. EFEverde




