Marvin Hajos falleció a causa de las heridas causadas por el casuario (Casuarius casuarius) tras, probablemente, caer el viernes pasado dentro del espacio cerrado donde se encontraba en cautividad esta agresiva ave.
El fallecido no tenía los permisos necesarios para este tipo de aves, informaron medios locales. Dado el potencial peligro para las personas que entraña su posesión, la Comisión para la Conservación de la Fauna y la Pesca de Florida (FWC) exige a los propietarios de los casuarios «experiencia sustancial» en su cuidado y cumplimiento con los requisitos específicos del hábitat necesario para su cautividad.
Pero Hajos criaba esta ave sin los permisos reglamentarios, recogió el canal WKMG.
Según el diario Gainesville Sun, Hajos debió caer dentro del recinto mientras alimentaba al ave originaria de Australia y Nueva Guinea y «fue atacado» por el casuario.
Los casuarios están considerados «una de las aves más peligrosas y antiguas del planeta».
El «casuario puede rajar con sus poderosas garras a cualquier depredador o amenaza potencial con una sola patada rápida y alcanzar una velocidad de hasta 31 mph por horas (41 km)», señaló el rotativo.
Tras el suceso, el casuario fue trasladado por las autoridades a otro lugar no especificado y se desconoce cuál será su destino final.
Los casuarios, que puede pesar hasta 130 libras (59 kilos), muestran un plumaje negro rígido y rasposo y el cuello y la cara son de tonos azules con dos pequeñas zonas rojizas.
Encima de la cabeza tiene una protuberancia en forma de cuerno que mide entre 13 y 16,9 centímetros y con unas zarpas en forma de daga en los pies.
Dado el potencial peligro para las personas que entraña su posesión, la Comisión para la Conservación de la Fauna y la Pesca de Florida (FWC) exige a los propietarios de los casuarios «experiencia sustancial» en su cuidado y cumplimiento con los requisitos específicos del hábitat necesario para su cautividad. EFE
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