La medida puesta en marcha una año antes de la entrada en vigor, surge con el propósito de reducir el impacto de las actividades del hombre en el planeta y combatir el cambio climático, así como potenciar la economía circular, ha explicado la empresa en un comunicado.
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]La iniciativa se refiere a los «productos o artículos compuestos de plástico tradicional cuya temporalidad es de ‘usar y tirar'», como las pajitas y los cubiertos o vasos de plástico.[/box]
Para contrarrestar el impacto del plástico, la empresa sueca ha lanzado la colección alternativa ‘Talrika’, que consta de platos, cuencos y tazones elaborados con plástico renovable PLA -a base de almidón-, «más sostenible que el tradicional que deriva del petróleo».
También disponen de las bolsas de congelación ‘ISTAD’, que un 85 % de sus materiales de fabricación es renovable, ya que procede de la caña de azúcar, con lo que esperan «ahorrar alrededor de 75.000 barriles de petróleo».
El propósito de la empresa es «contribuir a la eliminación del uso irresponsable de plástico y otros residuos«, ha afirmado el director de Sostenibilidad de IKEA en España, Arturo García, así como «concienciar a los consumidores sobre sus efectos nocivos, poniendo a su disposición alternativas para tener una vida más sostenible».
A comienzos de febrero presentarán la colección ‘Musselblomma’, elaborada a partir de plásticos y otros residuos recogidos por pescadores españoles en las costas del Mar Mediterráneo y confeccionada en fábricas españolas.
El siguiente paso, aseguran desde la empresa, es transformarse en un «negocio totalmente circular para 2030″. EFEverde
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