Ramos dimitió como subsecretario de Presidencia cuando fueron detenidos varios empresarios y la cúpula de Acuamed, cuyo director general, Arcadio Mateo, ingresó en prisión por orden del juez, que le acusó de tejer una «organización criminal» que se dedicaba a favorecer «escandalosamente» intereses privados.
El exsecretario de Estado fue investigado (imputado) después de que varios exempleados de la empresa pública aseguraran ante el juez Velasco que participó en una presunta reunión con FCC en la que se pactó una «compensación indebida» de 40 millones de euros a la constructora, que luego se consignó en los presupuestos de 2015. Efeverde




