Ejemplar de visón europeo, una de las especies más amenazadas de Europa y protegida por la directiva Hábitats. Archivo EFE/Raquel Manzanares

La Comisión Europea revisará en 2027 las directivas de Aves y Hábitats, máximas protectoras de la naturaleza en la UE

Enlace copiado

La Comisión Europea (CE) revisará en 2027 las directivas de Aves y de Hábitats de protección de la naturaleza aunque aún no ha decidido si cambiará las directrices que contienen o solo simplificará la forma de conseguir sus objetivos. Cinco países, entre los que se encuentra España, y más de 800 científicos, se oponen a su revisión legislativa y piden que se refuercen los medios para su aplicación.

La revisión de ambas normas figura en el Programa de Trabajo para 2027 presentado este martes por la Comisión y que engloba un total de 23 iniciativas destinadas, principalmente, a mejorar la competitividad de Europa.

La CE asegura que seguirá protegiendo la naturaleza

«Revisar las directivas sobre protección de la naturaleza nos permitirá evaluar si es necesario introducir cambios en el marco jurídico para que sigan funcionando de manera eficaz y permitan alcanzar sus objetivos de forma sencilla», según el programa de trabajo.

«En primer lugar, debe quedar claro que la Comisión seguirá protegiendo la naturaleza y la biodiversidad y que mantendremos el rumbo hacia nuestros objetivos en materia de clima y biodiversidad», ha afirmado el comisario de Economía y Productividad, Aplicación y Simplificación, Valdis Dombrovskis, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Colegio de Comisarios.

Actualmente, ha añadido, las dos directivas de protección de la naturaleza están siendo sometidas a pruebas de resistencia, cuyos resultados servirán de base para su revisión, «indicándonos si son necesarios cambios legislativos o si existen otras formas de alcanzar los objetivos de estas directivas de manera más sencilla».

Por tanto, estas pruebas determinarán, en cierto modo, qué tipo de intervención resulta más adecuada, ha señalado sin dar más detalles.

España se opone

En vísperas de la reunión del Colegio de Comisarios, España, Francia, Alemania, Hungría y Luxemburgo remitieron una carta a la Comisión Europea para trasladar su preocupación ante la posibilidad de que se planteara la reapertura de las Directivas de Aves y de Hábitats.

Los ministros de Medio Ambiente de los cinco países consideraban prematuro incluir esta cuestión en el Programa de Trabajo de la Comisión para 2027, antes de que concluya el proceso de evaluación (stress test) actualmente en marcha.

En su opinión, anticipar esta decisión «podría prejuzgar las conclusiones de una evaluación que debe basarse en criterios científicos y evidencias contrastadas» y los esfuerzos deberían centrarse en mejorar la aplicación y el funcionamiento de estas normas, no en debilitarlas.

La ciencia pide reforzarlas, no cambiarlas

Por su parte, más de 800 científicos han firmado una carta abierta dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en la que expresan su «profunda preocupación» ante la posibilidad de que la CE proponga una revisión legislativa de las directivas de Aves y de Hábitats como consecuencia del proceso de evaluación que se está llevando a cabo actualmente.

«Consideramos que reabrir estas directivas para modificar sus disposiciones sustantivas sería un error, especialmente en un momento en el que la biodiversidad europea continúa disminuyendo y en el que resulta más necesario que nunca reforzar la aplicación de políticas de conservación basadas en el conocimiento científico», señala la misiva.

Ambas normas, recuerdan, constituyen algunos de los instrumentos más importantes y fundamentados científicamente de Europa para la conservación de la naturaleza y durante décadas han proporcionado un marco común para la protección de especies y hábitats, han permitido desarrollar la Red Natura 2000 y han contribuido a mejorar las perspectivas de conservación de numerosas especies amenazadas.

Tras la evaluación realizada en 2016, la propia CE concluyó que ambas directivas eran adecuadas para cumplir sus objetivos, según la misiva, que añade que dicho examen determinó que los principales problemas no residían en su diseño legislativo, sino en las deficiencias de aplicación, la insuficiencia de recursos y la escasa integración de la conservación de la biodiversidad en otras políticas sectoriales.

«No conocemos ninguna evidencia científica que justifique apartarse de esta conclusión», según los científicos, que advierten de que el continuo deterioro de la biodiversidad no demuestra que las directivas hayan fracasado, sino que la prioridad debe ser reforzar los instrumentos existentes, mejorar su cumplimiento y abordar las presiones que siguen provocando la pérdida de biodiversidad.

Simplificar no puede equivaler a desproteger

Las evidencias científicas demuestran también que la conservación y restauración de los ecosistemas contribuyen al bienestar humano, a la adaptación al cambio climático y al mantenimiento de servicios ecosistémicos esenciales, por lo que la protección de la naturaleza no debe entenderse únicamente como una obligación medioambiental, sino también como una inversión en la resiliencia y la prosperidad futura de las sociedades europeas, añade la carta.

Por otra parte, defienden que simplificar los procedimientos no debe confundirse con debilitar las garantías de protección de la naturaleza y que, desde una perspectiva científica, cualquier propuesta de modificación legislativa debería estar respaldada por evidencias sólidas que demuestren que los cambios mejorarían los resultados en materia de conservación o, como mínimo, mantendrían el nivel de protección actual.

En ausencia de tales evidencias, el principio de precaución aconseja evitar cambios cuyas consecuencias para la biodiversidad podrían ser difíciles de revertir.

Por ello, «pedimos a la CE que no inicie una revisión legislativa de las Directivas de Aves y de Hábitats cuyo objetivo sea modificar sus disposiciones sustantivas o debilitar las garantías de protección que establecen. En su lugar, instamos a centrar sus esfuerzos en garantizar su aplicación efectiva, proporcionar recursos adecuados, mejorar los sistemas de seguimiento científico y asegurar que las políticas sectoriales europeas sean coherentes con los objetivos de conservación de la biodiversidad».

Qué son

La Directiva de Aves, aprobada en 1979 y actualizada en 2009, promueve la conservación de todas las especies de aves silvestres que viven en estado salvaje en la Unión Europea. Entre otras cuestiones, regula la designación de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y medidas específicas para aves amenazadas.

Por su parte, la Directiva de Hábitats está en vigor desde 1992 y su objetivo es la conservación de los hábitats naturales y de las especies de fauna y flora silvestres de interés comunitario. De ella penden las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y acciones especiales para la protección y conservación de las especies amenazadas o en peligro de extinción.

Ambas han servido de base para la creación de la Red Natura 2000, la principal red europea de espacios protegidos y que también se vería afectada por la revisión puesta en marcha por la CE. EFE Verde

atm

 

 

 


 

¿Quieres ayudarnos?

Comparte nuestro reciente boletín semanal #PlanetaSostenible con amig@s, colegas… que puedan estar interesad@s​. 

Y si aún no lo recibes, te puedes sumar a nuestra lista de correo aquí

 

Hacemos EFE Verde

 

Secciones:

Imagen de Ana Tuñas Matilla

Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido entender que todo está conectado.