Gráfico que muestra la evolución de la financiación climática Fuente: OCDE

La financiación climática alcanza el récord de 136.700 millones en 2024, aunque desacelera el crecimiento

Los países desarrollados destinaron 136.700 millones de dólares a ayudar a los países más pobres a afrontar la transición ecológica y la lucha climática en 2024, el 2,9 % más que en 2023, según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en el que se destaca que por tercer ejercicio consecutivo se superó el objetivo de destinar a financiación climática 100.000 millones de dólares al año.

Ese objetivo, establecido en la cumbre del clima de Copenhague de 2009 y cuyo cumplimiento es supervisado por la OCDE, se superó por primera vez en 2022, dos años más tarde de lo previsto. En la cumbre de Bakú de 2024 se fijó una nueva meta: movilizar anualmente 300.000 millones para 2035.

La presidencia de la COP31 exige cumplir

«Exigiremos responsabilidades a los donantes por los compromisos que adquirieron en el marco del Objetivo Financiero de Bakú de 300.000 millones de dólares», ha asegurado el presidente designado para la cumbre del clima de Antalya (Turquía), COP31, Murat Kurum, tras publicarse el informe de la OCDE.

En su opinión, la financiación pública en condiciones favorables y mediante subvenciones será indispensable, especialmente para las economías en desarrollo que necesitan adaptarse, fortalecer su resiliencia y responder a las pérdidas y los daños ocasionados por el cambio climático.

«Es fácil decir que apoyamos la acción climática global. Pero las promesas deben cumplirse», ha aseverado Kurum.

Está por ver si en la cumbre que acogerá Turquía se avanzará en la base de países que deben contribuir a esa financiación climática y de la que, hasta ahora, han quedado fuera países como China, hoy toda un potencia económica y durante décadas considerada en vías de desarrollo.

Desaceleración

La primera vez que es alcanzó el objetivo de los 100.00 millones fue en 2022, cuando se alcanzaron los 115.900 millones, el 29 % más que un año.

En 2023, el incremento interanual fue del 14,5 %, hasta los 132.000 millones de dólares, mientras que entre ese año y 2024, el ritmo de crecimiento bajó al 2,9 %.

No obstante, según el informe, los niveles de 2022-2024 están significativamente por encima de las proyecciones de la OCDE de 2021 basadas en compromisos prospectivos y estimaciones.

La financiación pública sigue a la cabeza

En 2023 y 2024, la financiación pública (bilateral y multilateral) representó aproximadamente tres cuartas partes de la financiación climática atribuible a países desarrollados, con lo que mantuvo el peso y liderazgo.

La financiación pública multilateral para el clima aumentó de forma constante en 3.500 millones de dólares (7 %) cada año, hata sumar  57.700 millones de dólares en 2024.

Por contra, la bilateral creció en 9.100 millones de dólares (22 %) en 2023, el mayor aumento anual observado desde 2013, antes de disminuir en 6.300 millones de dólares (12 %) en 2024.

La financiación privada se dispara el 33 % 

La financiación privada movilizada por la financiación pública para el clima, para la cual solo se dispone de datos comparables a partir de 2016, aumentó en 1.000 millones de dólares (5 %) en 2023, mientras que en 2024 se anotó el mayor crecimiento anual hasta la fecha de este componente, con 7.600 millones de dólares (33 %).

Los créditos a la exportación relacionados con el clima continuaron representando una pequeña parte del financiamiento climático total. Sin embargo, aunque en 2023 alcanzaron un nivel récord (5.600 millones de dólares), en 2024 moderaron su aportación a 4.600 millones de dólares.

Según la misma fuente, en general, los volúmenes en créditos a la exportación son relativamente volátiles debido a la escasez de proyectos a gran escala.

Adaptación

La financiación para adaptación al cambio climático sumó 33.600 millones y 34.700 millones en 2023 y 2024, respectivamente, y en el 90 % provino de fondos públicos.

Dentro del financiamiento público para la adaptación, los flujos bilaterales aumentaron de manera constante durante los últimos tres años, mientras que los flujos multilaterales disminuyeron entre 2022 y 2023 antes de mostrar una modesta recuperación en 2024.

Este patrón general está impulsado por tendencias divergentes entre diferentes categorías de instituciones: la de bancos multilaterales de desarrollo disminuyó un 16 %, mientras que la de fondos multilaterales para el clima se duplicó.

La financiación privada movilizada para la adaptación también aumentó en general, alcanzando alrededor de 3.000 millones de dólares en 2023 y 2024, en comparación con los 400 millones de 2016.

El Pacto de Glasgow de 2021 instó a los países desarrollados a duplicar, como mínimo, la financiación en adaptación a países en desarrollo con respecto a los niveles de 2019 para 2025. En la cumbre de Brasil (2026), se pidió esfuerzos para triplicar, como mínimo, el financiamiento para la adaptación para 2035. EFE Verde

atm

 

 

 

 


 

Imagen de Ana Tuñas Matilla

Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido enteder que todo está conectado.