Ana Tuñas Matilla
El conflicto desatado en torno a la presa hidroeléctrica de La Retorna, cuyo derribo está pendiente de ejecución, es un ejemplo «vivo» del dificil equilibrio entre la necesaria renaturalización de los ríos y el apego de parte de la sociedad a este tipo de infraestructuras, que defienden conservar por su valor cultural.
La eliminación de barreras fluviales (presas, azudes, colectores, vados, etc) en desuso es una de las herramientas más valoradas por los expertos en renaturalización de ríos y la Unión Europea la promueve en directivas y normas como la Directiva Marco del Agua, la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030 o el Reglamento Europeo sobre la Restauración de la Naturaleza.
El año pasado, se eliminaron 603 barreras fluviales obsoletas o en desuso de ríos de 21 países de Europa, un nuevo máximo histórico que representa un incremento del 11 % respecto al registrado en 2024. Suecia, Finlandia y España lideraron una acción que permitió reconectar 3.740 kilómetros de río, según el último informe de Dam Removal Europe (DRE)
Quitar barreras de los ríos, defienden desde la organizacion conservacionista, permite la recuperar los ecosistemas y con ello recuperar la biodiversidad y elevar la resiliencia de los ríos y sus ecosistemas al calentamiento global.
Visón europeo y desmán ibérico
La presa de La Retorna y el canal que derivaba el agua a la central están en espacio Red Natura 2000 y su existencia afecta a peces que transitan por el río, como la trucha, y a especies en peligro crítico de extinción, como el visón europeo y el desmán ibérico, han explicado desde Amigos de la Rioja, que reclaman la ejecución de la demolición.
Este tipo de intervenciones, permite no sólo mejorar la conectividad ecológica de las cuentas, beneficiando con ello a la biodiversidad de la zona, sino que también permite un flujo de agua más natural, lo que es beneficioso para la dinámica de sedimentos y la calidad del hábitat, defienden desde el proyecto de restauración fluvial Life Kantauribai.
En 2022, y en línea con las directrices europeas, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) dictó la extinción del derecho concesional de la central de La Retorna, una vez cumplido el plazo máximo de 75 años que le había sido otorgado.
Tras analizar las diferentes opciones existentes, así como de la viabilidad desde un punto de vista ambiental y económico, la CHE decidió no revertir al Estado el aprovechamiento por ser contrario al interés público y requirió al titular concesional (en ese momento Microcentrales Hidroelécticas de La Rioja), la demolición de elementos presentes en los cauces de los ríos Najerilla y Brieva (la central derivaba caudales de ambos).
Además, debía restaurar la cobertura vegetal de los las márgrenes de ambos cauces. Todo ello, con el objetivo de devolver la continuidad fluvial en la Zona de Especial Conservación de Importancia Comunitaria “Sierras de Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros” (Red Natura 2000) y contribuir al obligado cumplimiento del régimen de caudales ecológicos, según la resolución de la CHE.
Asambleas informativas para vencer el apego de los ciudadanos a barreras fluviales urbanas
Impulsan su declaración como BIC
La empresa recurrió la decisión ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón que, en enero de 2025, desestimó su recurso y confirmó la demolición, que, no obstante, sigue sin ejecutarse tras haber sido recurrida en casación ante el Tribunal Supremo, que debe resolver si es legal que se ejecute mientras hay un expediente abierto para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC).
El procedimiento para la declaración BIC fue iniciado en 2023 por el Gobierno de La Rioja, a quién recientemente el Ministerio de Cultura ha considerado competente en la materia. Sin embargo, expertos consultados por EFE Verde consideran que al tratarse de una infraestructura ubicada en dominio público hidráulico, es la CHE (dependiente del Estado) la que debe decidir.
En paralelo, los municipios riojanos de Anguiano, Ventrosa de la Sierra y Brieva de Cameros, entre los que se reparten las infraestructuras del aprovechamiento eléctrico, han puesto en marcha la campaña «Salvemos La Retorna» para pedir que se paralice de forma definitiva el procedimiento de demolición.
Piden una nueva licitación hidroléctrica
Además de reclamar la conservación de la presa como patrimonio industrial, con su catalogación como BIC, también defienden que se mantenga para seguir generando energía renovable en el territorio, para lo que reclaman la licitación de una nueva concesión por un plazo de 30 años.
La instalación, aseguran, tiene capacidad para suministrar energía limpia a entre 1.500 y 4.000 hogares, en función de la climatología y el caudal del río.
Obra del ingeniero riojano Carlos Fernández Casado, la consideran parte del patrimonio y de la memoria del Alto Najerilla y una infraestructura singular en la ingeniería del siglo XX.
Su construcción, a mediados de la década de los cuarenta mediante el sistema de arco-gravedad, fue innovadora en su tiempo y sirvió de prototipo de otras importantes presas de mayor tamaño en España, según laAsociación de Ingenieros de Caminos, Canales, Puertos y de la Ingeniería Civil, que lidera la defensa del conjunto hidráulico. EFE Verde
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