La Xunta de Galicia ha archivado definitivamente el polémico proyecto para la construcción de una macroplanta de celulosa soluble y lyocell en Palas de Rei (Lugo) que puso en pie de guerra a gran parte de la sociedad civil gallega por su elevado impacto ambiental, social y económico.
En la notificación de caducidad del expediente remitida a los interesados, el gobierno autonómico desestima las alegaciones en contra del archivo presentadas por la promotora de la planta, Greenfiber, sociedad participada en un 75 % por la portuguesa Altri y en un 25 % por la española Smarttia (del millonario Manuel García Pardo, máximo accionista de Greenalia).
Recurrible en sede judicial
Contra la resolución, que pone fin a la vía administrativa, cabe no obstante la posibilidad de interponer recurso de reposición o recurso contencioso-administrativo. Desde la compañía, los portavoces contactados por EFE Verde, han rehusado hacer declaraciones al respecto.
Pese a las advertencias sobre el grave impacto ambiental de la planta, contra la que se presentaron más de 27.000 alegaciones, y el gran rechazo social que generó, dando lugar al movimiento «Altri NON», la Xunta le otorgó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable.
Sin embargo, antes de continuar con la tramitación ambiental del proyecto y dar luz verde a su construcción, el ejecutivo autonómico decidió el pasado mes de febrero iniciar el procedimiento para archivar el proyecto después de que en la Planificación Energética 2025-2030 no aparecieran las infraestructuras eléctricas que harían posible conectarlo a la red eléctrica (subestación y conexión a la red).
Como respuesta, Greenfiber continuó defendiendo la continuidad de la tramitación del proyecto, que fue declarado Proyecto Industrial Estratégico (PIE) en diciembre de 2022.
Altri NON se hace realidad. Una victoria para la sociedad y el medio ambiente
Se quedó sin luz
El principal argumento que defendió Greenfiber en sus alegaciones para mantenerlo vivo fue el de su «autosuficiencia energética», gracias a que, aseguró, contaría con su propio sistema de cogeneración, lo que hacía que no fuera imprescindible la conexión externa a la red.
Sin embargo, en su resolución, a la que ha tenido acceso EFE Verde, la Xunta considera que la conexión eléctrica exterior era parte esencial y estructural del proyecto y que las alternativas propuestas por la empresa no han sido evaluadas ambientalmente.
Además, sostiene el ejecutivo gallego, la alegada autosuficiencia energética no equivale a autosuficiencia eléctrica plena y la modificación para solucionar la falta de conexión supondría «una modificación sustancial del proyecto», lo que obligaría a empezar de cero su tramitación.
Dado que el promotor no puede acreditar la viabilidad de la conexión eléctrica conforme a la normativa gallega de política industria y que regula los PIE, concurre causa de caducidad del proyecto, concluye la Xunta. EFE Verde
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