Este muladar se suma a los dos comederos activos para guirres que ya existen en Tiscamanita y Villaverde, en la isla vecina de Fuerteventura, donde se concentra el mayor número de ejemplares de esta subespecie canaria del alimoche.
Plan de recuperación
El Gobierno canario ha destacado que la apertura de este comedero para guirres en Lanzarote se enmarca en el plan de recuperación de esta emblemática especie y tiene como fin facilitar que estas aves carroñeras recolonicen algunas zonas de las islas orientales donde su presencia todavía es escasa.
Según la Consejería de Política Territorial y Sostenibilidad, «desde que se realizaron los primeros aportes de comida provenientes del Matadero Insular de Lanzarote, se ha verificado la presencia de ejemplares de guirres, en particular de una de las parejas reproductoras que nidifican en el norte de la isla» .
El Gobierno canario considera que «estos resultados preliminares son muy alentadores respecto a la eficacia de este comedero y su contribución a la recuperación del guirre en Lanzarote».
Escasez de alimento
La población de guirres ha experimentaado una recuperación en los últimos años en Canarias, pero su tasa de crecimiento en Lanzarote ha sido mucho menor que en Fuerteventura.
Este hecho, apunta la Consejería, se ha atribuido a la presencia de factores que impiden o ralentizan que los guirres establezcan su territorio en Lanzarote, entre los que se encuentra la escasez de fuentes de alimento.
«Con la implantación de nuevos puntos de alimentación se pretende minimizar el efecto de ese factor limitante, estando previsto la instalación de al menos otro nuevo muladar en el sur de Lanzarote», añade del departamento de Sostenibilidad.




