Barcelona.- Protección Civil ha levantado las órdenes de confinamiento en los siete municipios afectados por el incendio de La Bisbal d’Empordà (Girona) y permite regresar a sus casas a los vecinos de las localidades gerundenses de Santa Cristina d’Aro y Calonge i Sant Antoni evacuados por la proximidad de las llamas.
Las restricciones impuestas por el fuego se han levantado después de que los Bomberos de la Generalitat hayan comprobado, en vuelos de reconocimiento, que la estabilización del incendio está consolidada, tras quemar unas 2.300 hectáreas.
Descartan controlarlo hoy
Eduard Martínez, jefe de operaciones de los Bombers de la Generalitat, ha explicado en una comparecencia ante los medios que será prácticamente imposible dar hoy por controlado el incendio, cuyo perímetro alcanza los 40 kilómetros.
«Hoy no estará controlado, por descontado. Hay mucho trabajo en intentar que no haya nuevos focos», ha reiterado Martínez, quien ha subrayado la magnitud del incendio.
Incendios en zonas periurbanas, una bomba de relojería que sólo se desactiva con prevención
Viviendas afectadas
El jefe de intervención de los Bombers de la Generalitat, Joan Rovira, ha apuntado que el fuego ha quemado completamente ocho casas, así como otras ocho parcialmente, algunas industrias -ubicadas en el flaco izquierdo del incendio- y coches.
Este domingo, técnicos del cuerpo especializados en estructuras colapsadas inspeccionarán cada una de esas edificaciones, casas situadas mayoritariamente en las urbanizaciones de Cabanes (Calonge i Sant Antoni) y Vall Repos (Santa Cristina d’Aro), ha puntualizado.
En el incendio, de unos diez kilómetros de longitud, están trabajando unos quinientos bomberos, unos cien soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME), voluntarios de la Agrupación de Defensa Forestal (ADF) y agricultores, que ayudan con su maquinaría agrícola. Durante la mañana, se incorporarán a los trabajos cuatro hidroaviones y siete helicópteros, han informado a EFE fuentes de los Bombers.
Riesgo extremo de fuego
Rovira ha advertido de que el inicio este domingo en Cataluña de una ola de calor, con altas temperaturas y viento cálido, ocasiona que el resto del territorio esté también en alerta por riesgo muy alto de incendio.
Por ello, durante la jornada se redimensionará el dispositivo diseñado para este fuego de La Bisbal, con bomberos de otros parques, para que, sobre todo los de la zona de Terres de l’Ebre, en Tarragona, no tengan carencias.
Rovira ha narrado que el esfuerzo de los efectivos se centran, de nuevo, en el flaco derecho del incendio, que ha quemado unas 2.300 hectáreas y que presenta «un perímetro muy irregular, con muchos focos secundarios», en el que es difícil «delimitar entre lo quemado y lo no quemado».
Ha subrayado que, si bien este flanco está «en fase de estabilización», los bomberos temen que la entrada al mediodía de viento de marinada y las altas temperaturas, propaguen las llamas hacia el centro del parque natural del macizo de Les Gavarres, con potencial para arrasar unas 30.000 hectáreas.
Respecto al flanco izquierdo, en el que ayer tarde se reprodujeron algunos focos, ha detallado que durante la noche se ha seguido trabajando en la zona, pero que con la incorporación de medios aéreos y el relevo durante la mañana del personal destinado a esa, podrán dar «por más consolidado» el fuego, que está también estabilizado en esa zona.
No hacer «turismo de incendio»
Rovira ha avanzado que durante el día irán pidiendo que se vayan abriendo las carreteras del perímetro del fuego ahora cerradas pero ha pedido a los ciudadanos que no practiquen «turismo de incendio» para facilitar el tránsito de los vehículos de emergencias.
«Pediremos limitaciones de velocidad» en las carreteras que rodean el incendio, para facilitar el tránsito de los efectivos, pero ha argumentado que «hoy no es aún el día de ir a ver las zonas afectadas por el incendio». «Pedimos a la ciudadanía que sea responsable y evite el turismo de incendio», ha remarcado. EFE
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