Según han explicado desde la Asociación en Defensa de la Fauna Marina (PROMAR) en un comunicado, los animales, con caparazones de 25 centímetros y un año de edad, fueron liberados la pasada tarde.
Al llegar a las costas almerienses los dos ejemplares padecían una grave invasión de parásitos por todo el cuerpo que les afectaba incluso a los ojos.
Desde la Asociación han avisado de la existencia de tortugas que se están viendo afectadas por este tipo de parásitos, «un crustáceo parecido a una lapa», que puede llegar a provocar la muerte del animal. EFEverde




