Los calderones «gritan» en un intento de hacerse oír entre el ruido de embarcaciones

Los calderones comunes (Globicephala melas) «gritan» para intentar hacerse oír entre las miles de embarcaciones que circulan por el Estrecho de Gibraltar, según una investigación liderada por expertos de la Aarhus University (Dinamarca), que advierten de que no siempre pueden elevar sus distintos cantos y que eso dificulta, por ejemplo, que puedan reecontrase con su grupo tras una inmersión o buscar pareja.

Este paso, entre el Atlántico y el Mediterráneo, es una de las vías marítimas más transitas del mundo, con más de 60.000 barcos atravesándolo cada año con las que tiene que convivir una población de calderones en peligro crítico de extinción que deben abrirse paso entre ellas mientras intentan capturar alimento, encontrar pareja y criar a sus crías, subrayan los expertos.

Escuchar lo que escuchan y dicen

Para llevar a cabo el estudio, en el que han participado también investigadores de España, Portugal, Reino Unido y Estados Unidos y publicado en el Journal of Experimental Biology, colocaron en la espalda de 23 calderones unos dispositivos de seguimiento con ventosa con la ayuda de pértigas.

Estos aparatos medían el movimiento y la profundidad de los animales y registraban el sonido bajo el agua antes de desprenderse y salir a la superficie 24 horas después.

En el laboratorio, los investigadores realizaron «la difícil tarea» de averiguar qué estaban oyendo las ballenas bajo el agua, qué individuo emitía cada llamada e identificar qué estaba haciendo a partir de sus vocalizaciones, han explicado los responsables del trabajo, que han recordado que son animales gregarios.

 

Colocación de uno de los dipositivos colocados en un ejemplar de calderón @Philippe Verborgh Imagen cedida

Aspiradoras o discotecas

Tras analizar 1.432 cantos o vocalizaciones (llamadas, por su traducción del inglés), las dividieron en cuatro categorías: baja frecuencia y de dos componentes, que pueden oírse a más distancia y que se cree que emiten para localizar y reunirse con miembros de su grupo; y cortas pulsadas y de alta frecuencia (*).

Junto a sus cantos , los calderones comunes, conocidos también como ballenas piloto, escuchaban un ruido de fondo que alcanzaba niveles de entre 79 y 144 decibelios, el equivalente, aproximadamente, a un restaurante ruidoso o una aspiradora, en la parte baja, y el metro o una discoteca, en la alta.

A más ruido de fondo, los calderones aumentaban ligeramente el volumen de sus llamadas, según la investigación, que subraya que no siempre pueden subirlo lo suficiente para superar el estruendo que los rodea porque superan su capacidad.

Así, cuando emiten sus cantos más suaves (como las de alta frecuencia y las pulsadas cortas), les basta con elevar un poco la intensidad para hacerse oír, apunta la investigación.

Sin embargo, cuando hacen llamadas de baja frecuencia y de dos componentes, ya está emitiendo al máximo de su capacidad y no pueden elevar más «su voz» para hacerse oír entre el ruido que los rodea.

Un riesgo para una población en peligro

Por desgracia, subrayan los investigadores, estas llamadas son las que utilizan para reencontrarse con su grupo cuando regresan a la superficie tras bucear en busca de alimento.

Esto, unido que no siempre pueden «hablar» por encima del ruido de los motores de los barcos, implica que pueden tener dificultades para comunicarse en zonas con tráfico marítimo intenso.

La conclusión de los investigadores es que el ruido reduce el alcance efectivo de la comunicación de los calderones dificultando que animales distantes se encuentren entre sí tras una inmersión o para localizar pareja, factores de vital importancia en el caso de una población amenazada como la del Estreno, de solo unos 250 individuos.

«Quizá haya llegado el momento de intentar reducir el ruido para que los calderones no tengan que gritar para hacerse oír», ha destacado Frants Jensen, investigador de la universidad Aarhus. EFEverde

(*) ESCUCHA AQUÍ SUS CANTOS  (@Frants H. Jensen, Aarhus University)

Llamada de ascenso (serie de llamadas emitidas al final de una inmersión profunda, probablemente cuando el animal intenta encontrar al grupo. Son animales gregarios)

Llamada de respuesta (llamadas de ida y vuelta entre un animal marcado y otro miembro del grupo)

Serie de TCC (llamadas de dos componentes. Los calderones y otras ballenas dentadas poseen dos generadores de sonido nasales y pueden activar ambos para producir una llamada bifónica, como los pájaros cantores. Todo apunta a que usan esas y las de baja frecuencia para interacciones a larga distancia, como reubicar al grupo).

Zumbido de forrajeo

Lo que escuchan (niveles de ruido bajo, medio alto)


 

Imagen de Ana Tuñas Matilla

Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido enteder que todo está conectado.