Así lo han demostrado investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) tras estudiar dos áreas, mitad urbanizadas mitad rurales, de 50 kilómetros cuadrados, en las que más del 75 por ciento de las aves estaban a menos de cien metros de casas habitadas.
El MNCN recuerda que los cucos depositan sus huevos en nidos de otras aves para que éstas saquen adelante a sus polluelos, y, dado que el cuco al nacer suele ser más grande que el resto de las crías, él mismo las expulsa del nido y recibe la comida en exclusiva.
«Las tasas de parasitismo de nidos por parte de los cucos se incrementan a medida que nos alejamos de las zonas con población humana, porque los cucos mantienen una distancia de las casas habitadas mayor que la de la mayoría de sus huéspedes potenciales«, ha explicado el investigador del MNCN Mario Díaz.
Factor selectivo
Según Díaz, hasta el momento se conocía que muchas aves prefieren anidar cerca de las personas para evitar, por ejemplo, la presencia de rapaces, pero este trabajo ha permitido comprobar que la cercanía de los seres humanos mantiene igualmente alejados a los cucos.
Actualmente, los investigadores trabajan con la hipótesis de que evitar el «parasitismo de nidada» podría ser un factor selectivo que haya podido influir en la distribución geográfica de muchas especies, ha indicado Díaz.EFEverde
El cuco, un parásito que protege a sus víctimas de los depredadores