Barcelona.- La Generalitat catalana prevé que el Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) pase de la situación de prealerta al escenario de alerta de manera preventiva por la grave sequía que sufre Cataluña, una decisión que afectará a 51 municipios.
Según ha explicado la Generalitat en un comunicado tras una nueva reunión de la Comisión Interdepartamental de Sequía, la decisión entrará en vigor cuando se publique la resolución del director de la ACA en el diario oficial (DOGC), prevista para la semana que viene.
La Comisión está formada por los departamentos de Vicepresidencia, Acción Climática, Interior, Empresa y Trabajo, y Salud.
El Govern adoptará esta decisión de forma preventiva tras el descenso de las reservas en el embalse de Mequinenza (Zaragoza), aunque la demanda en los próximos meses está garantizada para los municipios conectados en la red del CAT.
Con este cambio, de las 18 zonas en las que está dividido el territorio de las cuencas internas de Cataluña, tres unidades están en situación de normalidad, una en prealerta, tres en alerta y once en excepcionalidad.
A partir de esta actualización, 495 municipios están en estado de excepcionalidad, 90 en alerta, 2 en prealerta y 43 en normalidad.
El Govern ha reiterado que la situación continúa siendo muy grave pese a las últimas lluvias, que han permitido principalmente estabilizar los volúmenes de agua.
Aunque haya un ligero incremento de las reservas de agua, la Generalitat ha alertado de que, si no se reduce el consumo, la entrada en situación de emergencia se podría producir igualmente a finales de verano o principios de otoño.
El Govern ha recordado que el Plan de Sequía hace unas previsiones de unos consumos medios que están por debajo del agua que se está usando en la actualidad.
Desalinizadoras en Cataluña
Además de esta medida, la empresa pública Aigües-Ter Llobregat (ATLL) ha puesto en información pública el proyecto básico y el estudio de impacto ambiental para la construcción de la nueva desalinizadora del Foix, y la previsión es que las obras puedan licitarse antes de que termine 2023.
La nueva instalación, que se ubicará en Cubelles (Barcelona), tendrá una capacidad para producir hasta 20hm3, contará con una inversión próxima a los 150 millones de euros y permitirá abastecer agua para demandas urbanas, tanto en el ámbito de la ATLL como en las comarcas del Camp de Tarragona.
Esta construcción se suma a la ampliación de la planta desalinizadora de la Tordera, que ya ha superado el trámite de información pública y está en proceso de obtener el estudio de impacto ambiental favorable, y que pasará de producir 20 a 80hm3 a través de una inversión superior a los 220 millones de euros. EFEverde
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