Ningún rinoceronte muerto por la caza furtiva en Kenia en 2020.EFE/Dai Kurokawa.
DAI10 RESERVA OL PEJETA (KENIA) 23/03/2015.- El cuidador de rinocerontes Mohamed Doyo alimenta a la hembra de rinoceronte blanco de norte llamada Najin en compañía de otro macho en la reserva de Ol Pejeta, situada a unos 200 km al norte de Nairobi (Kenia), el 18 de febrero de 2015. El centro es hogar de tres rinocerontes blancos del norte, un macho y dos hembras, de los cinco que quedan en todo el mundo. Según datos facilitados por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), en 1960 existían más de 2.000 ejemplares de esta subespecie, pero la caza furtiva masiva provocó que tan sólo quedasen quince en 1980, y en la actualidad únicamente cinco. Sólo en Kenia, un total de 54 rinocerontes murieron a manos de cazadores furtivos en 2014. EFE/Dai Kurokawa
KENIA RINOCERONTES

Ningún rinoceronte muerto por la caza furtiva en Kenia en 2020

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Aumento de la población

«Los últimos 8 años han visto una reducción continua en la incidencia de la caza furtiva de rinocerontes, lo cual da testimonio de las medidas tomadas para proteger» a estos animales, declaró en un comunicado el director regional de esta organización para África Oriental, James Isiche.

[box type=»shadow» ]Según el IFAW, Kenia pasó de tener una población total de 1.441 rinocerontes en 2019 a 1.605 en 2020.[/box]

El pasado mes de febrero, el Servicio de Conservación de la Flora y Fauna Salvajes de Kenia (KWS) ya confirmó que el país había alcanzado en 2020 el hito de ningún rinoceronte muerto a manos de cazadores furtivos, un logro que no conseguía desde 1999, hace más de dos décadas.

Datos genéticos de elefantes y rinocerontes

Así, Kenia ha pasado de 59 muertes de rinocerontes por el furtivismo en 2013 a ninguna en el pasado año.

«Hemos logrado la caza furtiva 0 de rinocerontes y estamos trabajando para lograr la caza furtiva 0 de elefantes», aseguró en febrero el director general del KWS, John Waweru, en la emisora de televisión local Citizen Tv.

«No nos gusta perder animales, pero, por primera vez, perdimos 11 elefantes a manos de la caza furtiva, lo que es un gran logro dado que nunca había sucedido en la historia del KWS; venimos perdiendo más de 340 elefantes al año», apuntó Waweru.

En 2015, esta agencia keniana puso en marcha un laboratorio forense con una base de datos genéticos de elefantes y rinocerontes, así como un sistema de monitorización de estos mamíferos para vigilar el desarrollo de sus poblaciones en el país.

Asimismo, en 2015, el KWS empezó a ofrecer formación forense a sus guardabosques para prepararlos para perseguir los crímenes contra los ecosistemas salvajes. EFEverde.

 

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Redacción EFE Verde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.