Arranz ha hecho hoy estas declaraciones a los medios de comunicación sobre las causas de la muerte del oso hallado en la montaña palentina el pasado viernes con graves heridas y que falleció posteriormente el sábado.
Ha añadido que la primera necropsia, efectuada el pasado sábado en la Universidad de León, ha indicado «lo que se sospechaba» que es que las heridas que presentaba el ejemplar se corresponden «por forma, tamaño y distancia entre las mismas con posibles mordeduras y desgarros con las de otros animales de gran tamaño, probablemente por otro oso».
Arranz ha asegurado que hubo una «posterior infección» de las heridas y que finalmente la «anemia en órganos y tejidos se corresponden con la pérdida de sangre en una de las heridas».
«Es muy probable que el animal llevara herido casi una semana», ha expresado el representante de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
La muerte fue «posiblemente» causada por «las múltiples heridas, la infección de las mismas y posiblemente por shock», ha concluido Arranz. EFEverde




