En cuanto al Rey de la Selva, a su condición de polígamo hay que sumar su «voracidad» y un pene «más que especial», porque tiene una suerte de espinas en la punta.
La función es quedar bien anclado durante la copula para permitir copulas sucesivas y estimular la motilidad espermática.
Este «espinoso» pene se suele dar en la mayor parte de felinos y también en los jerbos, como así indica a Efeverde el director biológico del Zoo Aquarium de Madrid y Faunia, Agustín López Goya.




