La embarcación zarpó el sábado 30 de octubre desde el puerto de Liverpool, en el norOeste de Inglaterra, rumbo a Escocia, donde planea llegar hasta Glasgow a través del río Clyde, donde las autoridades portuarias le han negado el acceso porque la zona está controlada por la policía escocesa.
Pese a la prohibición, el capitán decidió continuar con la travesía y el barco tiene programado llegar a la sede de la COP26 el lunes 1 de noviembre por la tarde.
«Harán lo que puedan por llegar, pacíficamente», declaró a Efe un portavoz de la organización.
El Rainbow Warrior lleva a bordo a varios jóvenes activistas climáticos de Namibia, Uganda, México y Bangladesh.
«Desde vacunas hasta visas y restricciones de viaje, hemos tenido que superar ya muchos obstáculos que los organizadores de la COP26 intentaron utilizar para excluirnos. Pero estamos aquí, estamos llegando y no nos detendremos», declaró en un comunicado la activista mexicana María Reyes. EFE
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