Los animales, que estaban cubiertos con cinta aislante y se habían camuflado en un doble fondo bajo los pepinos de mar viajaban escondidos así en un supuesto cargamento con destino a Laos.
En el momento de la aprehensión, quince de estas tortugas de Madagascar fueron halladas muertas, ya que no pudieron soportar el viaje por unas «condiciones particularmente inadaptadas», según ha indicado hoy la Dirección General de Aduanas de París en un comunicado.
Como la mercancía no iba acompañada del permiso CITES que justificara el traslado legal de esta especie protegida, las tortugas estrelladas supervivientes -que son demasiado jóvenes para un trayecto de vuelta inmediato- se han entregado a una asociación especializada.
En 2013, los aduaneros franceses ya se incautaron de 1.450 animales vivos transportados ilegalmente, entre los que había 336 tortugas. EFEverde




