Hasta el próximo día 8 de febrero, el público que acuda a CaixaFórum Barcelona podrá recorrer la Tierra, desde la Antártida a Siberia, pasando por Botsuana, Madagascar o las Galápagos, y adentrarse por ríos, selvas y volcanes a través de las 245 imágenes que el artista brasileño ha reunido en este trabajo, con el que alerta sobre la acción del hombre en la naturaleza.
Acompañado por su esposa, Lélia Wanick Salgado, comisaria de la muestra, Salgado ha advertido hoy, rodeado de periodistas, que «hemos abandonado nuestro planeta» y que es necesario que este hecho se revierta «si queremos sobrevivir como especie».
Después de sus impactantes series sobre la explotación laboral global y las migraciones humanas, este economista de formación ha pasado ocho años y ha realizado 32 viajes por tierra, mar y aire para captar las zonas vírgenes del globo terráqueo y mostrarlas en todo su esplendor.
Exposición:
Siempre en blanco y negro, tanto se fija en unos elefantes marinos como en unos pingüinos barbijos o en unos flamencos del Caribe, sin obviar un lémur saltador de grandes ojos, un leopardo poco después de matar a un impala macho o a un buey almizclero.
Tampoco son ajenas a su cámara pequeñas tribus humanas como los hombres de la etnia Holi, quienes usan pelucas decorativas de pelo humano; los miembros de la etnia yali, que cubren sus penes con largas fundas que construyen con cáscaras de frutos secos, o las africanas mursis y surmas, las últimas mujeres del mundo que llevan platos en sus labios.
Una tormenta en la cordillera de Makay aparece en otras de las instantáneas, igual que los rápidos del río Colorado o El Pantanal, uno de los humedales más extensos del mundo.
Sebastiao Salgado ha añadido que se trata de dar a conocer lugares que «hasta el momento han esquivado el largo brazo del mundo actual» y de dar testimonio de «que el planeta sigue albergando amplias y remotas regiones donde reina la naturaleza». EFEverde




