Esta silueta, de diez metros de altura, ha sido construida por trabajadores japonenses siguiendo las indicaciones del Grupo Osborne y aplicando las técnicas anti-terremotos más avanzadas, según ha informado hoy la compañía.
Desde el mes de julio formaba parte de la muestra de arte contemporáneo al aire libre más importante del mundo: la «Echigo Tsumari».
Unas 548.240 personas habían disfrutado de esta monumental figura en esta trienal de arte que lleva una década exponiendo la obra de más de 350 artistas, arquitectos y performers de 44 países a lo largo de un área de 760 kilómetros cuadrados.
Y ahora los vecinos han decidido que el Toro Osborne se quede instalado en el lugar que había ocupado estos meses, un frondoso bosque de hayas «que cambia con cada estación y que da sentido a una obra que fue concebida para estar al aire libre», explica el comunicado.
La instalación artística llega a Japón en el año en el que se cumplen 150 años de relación entre España y Japón.
El mítica silueta Toro Osborne, todo un icono de la publicidad y el diseño español que ha cumplido ya 60 años, está en 90 vallas que se sitúan estratégicamente en las principales carreteras españolas. EFEverde




