Las Palmas de Gran Canaria, 13 mar (EFE).– Científicos de seis países, entre ellos España, estudiarán el funcionamiento del giro del Atlántico Norte en las aguas comprendidas entre Canarias y el sur de la península ibérica en un proyecto de investigación de cuatro años, según ha anunciado la Plataforma Oceánica de Canarias (Plocán).
El proyecto, denominado Gyrovago, busca responder a «preguntas clave para la sociedad referentes a esa zona, como cuánta capacidad tiene para absorber CO2, cómo está cambiando por el calentamiento del mar y las olas de calor marinas, qué papel desempeña la cadena trófica en el ciclo del carbono y cómo le afecta la contaminación por microplásticos».
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Financiado por la convocatoria Proyectos de Generación de Conocimiento 2024, Gyrovago reúne equipos de física, química y biología marina del Instituto Español de Oceanografía, las universidades de Cádiz y Las Palmas de Gran Canaria y Plocan, contando además con colaboraciones de centros y expertos de Portugal, Alemania, Suecia, Noruega y Reino Unido.
Plocán destaca que «una de las aportaciones diferenciales del proyecto será el uso y refuerzo de la ESTOC (Estación Europea de Series Temporales en el Océano, Islas Canarias), una estación oceánica coordinada por Plocán, situada al norte de Gran Canaria y reconocida internacionalmente por su larga serie de observación de variables físicas y biogeoquímicas».
Precisa que ESTOC forma parte de las infraestructuras de investigación europeas ICOS (Sistema Integrado de Observación del Carbono) y EMSO (Observatorio Europeo Multidisciplinario del Fondo Marino y de la Columna de Agua), integrándose en el esfuerzo europeo de observación oceánica sostenida y en la generación de series temporales y datos de referencia para comprender mejor el sistema océano–clima.
Anticipar impactos en la biodiversidad
Plocá considera que la continuidad de estas series temporales permite detectar tendencias, separar variabilidad natural de señales de cambio global y aportar contexto a las campañas oceanográficas, conectando las capacidades de observación local con procesos de gran escala del Atlántico Nororiental.
No obstante, aclara que Gyrovago combinará análisis de datos históricos con nuevas observaciones, incluyendo dos campañas oceanográficas de 25 días cada una (en invierno y otoño) y tareas específicas de mantenimiento del observatorio.
Y avanza que los resultados ayudarán a anticipar impactos en la biodiversidad y la pesquería, mejorar la gestión ambiental y orientar decisiones públicas frente al cambio climático, con especial relevancia para regiones costeras como Canarias, donde el océano es una fuente estratégica de riqueza, empleo y seguridad alimentaria.
En todo caso, los datos generados por el proyecto se pondrán a disposición pública en un catálogo abierto de datos de referencia, facilitando su uso por parte de la comunidad investigadora, administraciones y ciudadanía, anuncia.
Explica, por último, que la denominación Gyrovago surge a partir de los términos «Giro Subtropical del Atlántico Nororiental: Ciclo del carbono, dinámica trófica, contaminación microplástica y variabilidad de los factores físicos en la era del cambio global».




