De 2008 a 2013, un total de 5.366 anfibios han muerto atropellados y 6.639 han sido rescatados por voluntarios y vecinos de San Martín de la Vega y del entorno del Parque Regional del Sureste, según los datos facilitados por WWF y otras asociaciones y grupos ecologistas.
Sin embargo, esta mortalidad puede ser «mucho mayor» de lo que indican los recuentos por falta de más información, según la asociación ecologista.
La carretera M-301 es una zona de paso de las rutas migratorias de los anfibios que necesitan desplazarse en época de lluvias desde sus zonas de refugio y alimentación, situadas en la margen este, hacia sus zonas de reproducción y cría situadas en la margen oeste, según ha explicado WWF.
«Los anfibios son los grandes olvidados», ha declarado a EFE Laura Moreno, técnico del programa de especies de WWF, que ha apuntado que las especies que sufren más atropellos en esta carretera madrileña son el sapo común y el sapo corredor.
La asociación ecologista ha reclamado la construcción de pasos adecuados para los anfibios y un vallado permanente que los dirija hacia esos lugares, además de la creación de zonas húmedas artificiales donde puedan reproducirse en la zona de la Marañosa, para garantizar al menos que algunos ejemplares adultos permanezcan en el lado este de esa carretera. EFEverde




