Ciudad de México, 8 may (EFE).- El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en México ha presentado este lunes la iniciativa “Comunicación para el cambio” para combatir el desperdicio de alimentos en este país, donde un tercio de la comida se desecha, y promover cambios de comportamiento ante la crisis ambiental.
“El objetivo general fue sensibilizar a los jóvenes sobre el impacto de las actividades humanas en la naturaleza, particularmente, promover cambios de comportamiento y sobre todo dotar de instrumentos de comunicación a partir de nuestra propia experiencia a futuros comunicólogos”, ha dicho en conferencia de prensa, Ana Laura de la Torre, coordinadora del proyecto en WWF México.
La iniciativa, organizada en conjunto con la Universidad Anáhuac, combina estrategias de comunicación, educación y psicología ambiental, y está enfocada en impulsar la reducción del desperdicio de alimentos entre más de 400 estudiantes universitarios.
De acuerdo con cifras citadas por la especialista, se calcula que en México se produce un desperdicio anual de alimentos de 94 kilogramos per cápita, cifra superior al promedio mundial que es de 74 kilogramos y cuya contribución a la pérdida de biodiversidad y a la crisis climática es significativa.
El proyecto, que ha contado con WWF, la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México y la Universidad de Bielefeld (Alemania), establece las bases para explicar los hábitos relacionados con la alimentación y la conservación de la biodiversidad en el contexto mexicano.
LOS RESULTADOS
A través de un modelo de medición, aportado por la Universidad de Bielefeld, se obtienen datos para identificar qué mecanismos de acción se estimulan y así motivar las conductas sustentables entre los jóvenes.
Tales mecanismos van de las emociones positivas a las normas sociales, las actitudes o las convicciones morales.
El proyecto ha mostrado que el desperdicio de alimentos no generaba emociones negativas ni positivas entre los participantes.
Tras una “intervención” basada en veinte técnicas psicológicas para modificar el comportamiento, se ha logrado “activar” la conciencia entre los jóvenes al reconocerse como parte de la naturaleza y saber qué es necesario cambiar para ser más sostenibles. EFE
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