Estas altas temperaturas del mar han determinantes para unas precipitaciones e inundaciones excepcionalmente intensas en numerosos países, así como unas sequías extremas en otras naciones.
El informe de la OMM señala que, de enero a octubre, la temperatura media mundial del aire sobre la superficie terrestre y la superficie del mar ha sido superior en aproximadamente 0,57 grados centígrados a la media del periodo de referencia de 1961-1990, que había sido de 14 grados.
Además, las temperaturas en los 10 primeros meses del año han sido 0,09 °C superiores a la media de la década anterior (2004-2013).
Hasta ahora, los años más calurosos habían sido 2010, 2005 y 1998.

Las altas temperaturas de enero a octubre se alcanzaron pese a que no sucedió ningún episodio de «El Niño». Este fenómeno meteorológico ocurre cuando unas temperaturas de la superficie del mar superiores a la media en la parte oriental del Pacífico tropical se combinan con sistemas de presión atmosférica que se refuerzan y afectan a las condiciones meteorológicas mundiales.
Con respecto exclusivamente a la temperatura media del aire en superficie sobre la tierra, de enero a octubre de 2014 fue de aproximadamente 0,86 °C por encima de la media correspondiente al período 1961-1990, lo que la convierte la cuarta o la quinta más alta de las registradas para ese periodo.
Las temperaturas mundiales en la superficie del mar fueron las más altas de las que se tenía registro, de unos 0,45 °C por encima de la media de 1961-1990.
Para los meses de enero a junio, las temperaturas en las profundidades oceánicas de hasta 2.000 metros fueron también sin precedentes. Al calentarse los océanos, su volumen aumenta debido a la dilatación térmica.
El agua procedente del deshielo de los glaciares también contribuye al aumento del nivel del mar.
Estos dos hechos provocaron que a principios de 2014 el nivel medio del mar en todo el mundo alcanzara un valor sin precedentes para esa época del año. EFEverde





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