Además de los fallecimientos, unas 11.990 personas -casi 2.500 familias- tuvieron que abandonar sus casas o ser desalojadas.
Según la información facilitada a Efe por el Comité Nacional de Protección Civil, cerca de 400 hogares quedaron destruidos completamente y más de un millar de casas quedaron dañadas, además de otros muchos daños materiales en carreteras, iglesias, puentes y todo tipo de infraestructuras.
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]Las lluvias también han provocado cortes de servicios, como los de suministro de agua potable y de electricidad, en algunas zonas. [/box]
El Comité Nacional de Protección Civil, que integra representantes de los ministerios angoleños de Interior, Transporte, Educación, Territorio, Planificación y Energía y Agua, se reunió hoy para hacer el balance de los efectos de las lluvias.
Las peores consecuencias se las han llevado las provincias de Luanda, Bié, Benguela, Huambo, Kwanza-Norte, Kwanza-Sur, Lunda-Sul, Lunda-Norte, Malanje, Namibe, Uíje y Zaire. Otras regiones angoleñas, por el contrario, registran situación de sequía.
El país se encuentra en plena estación lluviosa, que se prolonga de septiembre a mayo mientras que el resto del año se considera estación seca. EFEverde




