El estudio pone de manifiesto el hecho de que el agua equivale a trabajo. Wikipedia/EFE.
DÍA AGUA

La ONU vincula el agua con el empleo y el crecimiento económico

El mismo estudio señala que la mitad de los trabajadores de todo el mundo están empleados por alguno de los ocho sectores que dependen de una forma u otra del agua y los recursos naturales, como la agrícola, la pesquera, la forestal o la energética, entre otras.

“El agua y el trabajo están íntimamente relacionados en diferentes niveles, tanto económico como medioambiental o social; por eso, esta edición plantea nuevos caminos que abordan la relación entre el agua y el empleo desde una perspectiva no desarrollada en ningún otro informe precedente”, ha indicado la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, a través de un comunicado.

El informe defiende el «papel clave» que desempeñará el agua en la transición a una economía verde, porque «es empleo y, si queremos que la Agenda 2030 sea un éxito y podamos construir un futuro sostenible, hay que asegurarse de que este recurso, del que todos dependemos, está protegido”, ha señalado el presidente de la sección ONU-Agua, Guy Ryder.

El agua, motor de crecimiento

El agua es un factor clave en la creación de empleo, ya sea en su extracción o en el retorno en el medio ambiente, si bien el informe reconoce la dificultad de valorar la relación del agua con el crecimiento económico y la empleabilidad debido a la falta de datos, “en particular cuando se trataba de estimar en qué medida dependían del agua los puestos de trabajo”.

Este documento señala también a otros estudios que encuentran correlaciones entre las inversiones relacionadas con el agua y el crecimiento económico, como el que indica que la inversión en proyectos a pequeña escala que proporcionen acceso a agua potable y saneamiento básico en África podría ofrecer un retorno económico de más de 28.000 millones de dólares al año, es decir, casi el 5 % del producto interior bruto (PIB) del continente negro.

Otras investigaciones subrayan que en los Estados Unidos, cada millón de dólares invertido en infraestructuras de abastecimientos y tratamiento de agua genera entre 10 y 20 puestos de trabajos adicionales mientras que en los países iberoamericanos una inversión de mil millones de dólares en ampliar las redes de agua potable y saneamiento se traduciría en 100.000 puestos de trabajo.

Agua bajo presión 

El informe advierte igualmente ante el aumento de la presión sobre la disponibilidad de agua dulce -un 1 % por año de la tasa de extracción de agua subterránea, desde 1980-, debido al incremento de los efectos del cambio climático.

La situación podría empeorar aún más si se cumplen las previsiones de incremento de la población mundial -un 33 %  entre 2011 y 2050, de 7 a 9 millones de personas-, con la consiguiente demanda de alimentos -un 70% en ese mismo período- y los informes de evaluación del Quinto Plan Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) que prevén que, por cada grado de calentamiento global, el 7 % de la población mundial se enfrente a una disminución de casi el 20% de los recursos hídricos renovables.

Estas estimaciones de escasez fomentarán la búsqueda de fuentes no convencionales de agua, como la recogida de aguas pluviales, residuales recicladas y el escurrimiento de agua urbana, lo que implicaría la creación de nuevos puestos de trabajo en investigación y desarrollo tecnológico; otras áreas potenciales de crecimiento laboral son las nuevas técnicas de predicción, evaluación del riesgo y uso de imágenes de satélite.

Nuevo personal

En la actualidad, según el informe, casi el 1 % del total de trabajadores en países desarrollados y en vías de desarrollo trabajan en sectores del agua -gestión del agua, construcción y mantenimiento de infraestructuras, abastecimiento y saneamiento-, aunque también advierte de que en los últimos años el número de personas empleadas en instalaciones de abastecimiento de agua y tratamiento de aguas residuales ha disminuido constantemente.

Ello se debe a una falta de interés por parte de los nuevos licenciados en trabajos del sector del agua, la falta de recursos para contratar y retener a personal cualificado y el envejecimiento del personal, a lo que se añade la dificultad para atraer personal especializado para vivir y trabajar en las zonas rurales y el «estigma asociado» con el sector de saneamiento en su conjunto.

La necesidad de invertir en infraestructuras ahora ineficientes es otro posible motor de empleo en el sector: se estima que un 30% de la extracción mundial de agua se pierde por fuga y en algunos países, las prácticas de riego o bien no existen, o son obsoletas y redundan en una baja productividad agrícola.

En África, por ejemplo, la agricultura es principalmente de secano y menos del 10% de su tierra cultivada se encuentra actualmente bajo riego, lo que frena la creación de empleo.

 

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Redacción EFE Verde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.