Según ha informado este viernes el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), los últimos análisis realizados en el marco del proyecto VATar-COVID-19, en el que participan 38 depuradoras españolas, registraron a partir de las muestras tomadas entre el 2 y el 8 de enero un nuevo máximo de concentraciones de SARS-CoV-2 en aguas residuales.
«Esta tendencia constante de aumento, presente durante las últimas semanas, podría indicar que aún no se ha llegado a los niveles de detección máximos en las aguas residuales», ha explicado el Miteco, que ha aclarado no obstante que «en algunas ciudades comienza a detectarse posibles señales de estabilización».
Desde la aparición de la Ómicron, la dominancia de la variante Delta se ha visto paulatinamente reducida en las aguas residuales analizadas, pero estos últimos días se ha registrado un «descenso drástico» de Delta, ha asegurado el ministerio, que desde diciembre es capaz de detectar en los laboratorios nuevas variantes de COVID-19.
Las pruebas se llevan a cabo a partir de un ensayo PCR que permite detectar la presencia de mutaciones exclusivas para cada una de las variantes del SARS-CoV-2, ha apuntado el Miteco. EFEverde




