En un comunicado, el ente supramunicipal se ha comprometido a apoyar a nivel económico y técnico soluciones individualizadas para cada consistorio, siempre con la misión final de alcanzar los objetivos marcados desde Europa al respecto a través de la Directiva Europea de Residuos 2020.
Recogida selectiva
«Se ha llegado a un punto en que no es suficiente la concienciación de la ciudadanía, sino que hay que hacer que la recogida selectiva, que está estancada, sea la opción más fácil», ha destacado el vicepresidente de Medio Ambiente de la AMB, Eloi Badia.
Para establecer una línea adecuada de actuación, la AMB cuenta con un equipo de 20 expertos en este ámbito que han acordado un conjunto de modificaciones de la estrategia que se seguía hasta ahora en cuanto a la recogida selectiva.
En este sentido, se han presentado cuatro medidas básicas: priorización en la recogida de la fracción orgánica, individualización de la recogida de residuos, divulgación de los costes que supone la gestión de residuos y fomento fiscal del ahorro y buenas prácticas, e impulso de cambios de legislación en este ámbito.
«La recogida actual de los residuos por parte de la ciudadanía no sólo supone un empobrecimiento de la calidad del medio ambiente, sino que también tiene importantes repercusiones económicas en los gobiernos locales, y de rebote, en las personas», ha recalcado el AMB. Efeverde




