Amplían a 7 años el plazo para prohibir el plomo en la caza en la UE

El Comité REACH de la Unión Europea, compuesto por representantes de los Estados miembro, ha ampliado de 3 a 7 años el plazo propuesto por la Comisión Europea para prohibir el uso de munición de plomo en caza. Esta medida deja fuera las balas y el tiro deportivo. 

La reforma del Reglamento REACH, la normativa europea que protege de riesgos químicos y que se está tramitando en la UE, persigue reducir con esa prohibición la contaminación por plomo, un  neurotóxico que puede provocar la muerte.

876.000 toneladas de plomo en 20 años

Para ello, la Agencia Europea de Sustancias Químicas recomendó prohibir la munición de plomo tanto en la caza terrestre (en ecosistemas acuáticos está prohibida desde 2023), como en el tiro deportivo, para evitar que se liberen en el medio ambiente unas 876.000 toneladas de plomo en los próximos 20 años, según recoge la propuesta de la Comisión.

Sin embargo, la prohibición no se aplicará a balas porque se considera que son esenciales para las capacidades de defensa europeas y que la industria podría verse comprometida en un momento en el que la situación geopolítica difiere mucho de la de 2022 (cuando comenzó la tramitación), según el texto aprobado por el Comité REACH.

También queda fuera de la prohibición total inmediata del uso de munición de plomo en el caso del tiro deportivo porque algunas competiciones la siguen requiriendo y los deportistas necesitan entrenar con la misma munición que con la que competirán.

La ampliación de plazo se justifica por la incertidumbre sobre la disponibilidad de alternativas.

La caza lo aplaude

Las modificaciones atienden en parte a las reclamaciones de los cazadores, que aseguraban que el texto inicial comprometía el futuro del sector, y se aprueban a pesar del criterio defendido por expertos en contaminación y salud.

En un comunicado, la Federación Europea de Asociaciones de Caza y Conservación ha expresado su satisfacción por el hecho de que la mayoría de sus recomendaciones han sido reflejadas en la propuesta final, que, a su juicio, ofrece un enfoque más proporcionado y práctico para la comunidad de cazadores de Europa.

«La propuesta entra ahora en el periodo de examen de tres meses en el Parlamento Europeo y el Consejo. Dados los importantes cambios introducidos por los Estados miembros, parece improbable que el Parlamento Europeo se oponga a la propuesta», añade la nota.

Años de contaminación evitable

Por su parte, Rafael Mateo, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) de Barcelona, ha lamentado que la nueva propuesta, pues implicará que se sigan dispersando toneladas de plomo en el medio, contaminando suelos y afectando a la salud de personas y animales.

Para ayudar a comprender la cantidad de plomo que dispersa la caza en el medio, el experto ha explicado a EFE Verde que cada cartucho lleva en su interior unos 300 perdigones de plomo que suman aproximadamente 32 gramos de peso.

Lo habitual es que se disparen entre 3 y 5 cartuchos por cada pieza que se abate, en cuyo cuerpo suelen alojarse no más de 10 perdigones, mientras que el resto acaba en el medio.

Por su parte, las balas lo dispersan a través de los cientos o miles de fragmentos que se liberan en cada disparo y que pueden alcanzar los 25 metros de distancia.

Las consecuencias, que ese plomo contamina el suelo, así como la carne que se comen los cazadores y otros usuarios, y productos que se elaboran con la que se debería desechar por elevado grado de contaminación (donde se recibe el impacto) pero que acaba, por ejemplo, en alimentos para mascotas, ha advertido Mateo.

Aves, las especies más afectadas

Entre las especies más afectadas por la contaminación del medio, las aves que comen grano y que para poder molerlo comen piedrecitas, que confunden con perdigones, así como las aves rapaces, que se alimentan de restos de presas que han sido disparadas y que tiene perdigones o fragmentos de bala.

En el caso de humedales y otras masas de agua, la caza con plomo está prohibida desde 2023 y actualmente se encuentran densidades de 300 perdigones por metro cuadrado en el fondo de lagunas y arrozales.

En las Tablas de Daimiel, donde la caza quedó totalmente prohibida hace unos 50 años, la densidad de perdigones llega actualmente a 100 por metro cuadrado, ha apuntado Mateo. EFE Verde

atm.

 

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Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido entender que todo está conectado.