Imagen del sistema de depósito que se ha puesto en marcha en Portugal. EFE/ Blas Díaz
RECICLAJE PLÁSTICO

La Asociación SDDR pide definir «las reglas del juego» para poner en marcha el sistema de retorno

Madrid.- Quedan apenas cinco meses para que finalice el plazo de dos años que marca la ley para que España cuente con un sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), por el cual el consumidor abonará un pequeño depósito al comprar determinadas bebidas, que se reembolsará al devolver el envase.

Un sistema que el gerente de la Asociación SDDR para España, Antonio Romero, descarta que esté listo para 2026 debido a que no existe “una normativa clara” ni se han tramitado las autorizaciones pertinentes.

“Si pensáramos en una fecha donde creemos que ha habido tiempo suficiente para poder salir con el sistema, es alinearnos con el reglamento europeo de envases, que lo que viene a decir es que todos los estados miembros de la Unión Europea antes del 1 de enero de 2029 tienen que haber desarrollado sistemas de depósito para el cumplimiento de objetivos«, afirma.

Desde la asociación, que fue creada hace un año por representantes de la distribución y fabricación de bebidas, aseguran que no se centran tanto en el “cuándo estará”, sino en no confundir al consumidor y confirmar una fecha de arranque cuando tengan claras “las reglas del juego”.

Todo por definir

Para poder poner en marcha el SDDR en España, es necesario contar con «un marco normativo que defina las reglas de funcionamiento», según Romero, que explica que, en la actualidad, la ley nacional (el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases de 2022) y el reglamento europeo de envases (de 2024) difieren en algunos aspectos.

Para adaptar la normativa española a la europea, el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico tiene pendiente publicar un nuevo texto de este real decreto, que conllevará un proceso de tramitación, por lo que Romero calcula que todavía serán necesarios «unos meses» para que pueda entrar en vigor.

España encara el sistema SDDR más grande y complejo de Europa sin marco regulatorio claro

A ello se suma que también hay que decidir y autorizar al operador o los operadores que gestionarán el sistema, después de que cuatro -entre ellos la Asociación SDDR- se hayan postulado para hacerlo.

Mientras tanto, la entidad trabaja en diseñar «un modelo universal y que tenga capacidad suficiente para garantizar la gestión eficiente y coordinada del sistema”, además de dar un trato “homogéneo en todo el territorio”.

«La clave para que un sistema funcione es un depósito suficiente que motive al consumidor a devolverlo, una red de puntos de retorno también suficiente para que el consumidor no tenga que hacer un kilómetro para devolver los envases y, por último, una comunicación adecuada para que el consumidor sepa de qué va este modelo y este sistema», explica Romero.

El ejemplo de 19 países comunitarios

España tiene el ejemplo de 19 países de la Unión Europea (UE) que cuentan ya con estos sistemas -uno de los últimos en estrenarlo ha sido por ejemplo Portugal-, de los que 17 tienen un operador único y solo hay dos naciones que cuentan con más de uno (Alemania y Polonia).

En estos países, lo que más se repite es que o bien se devuelve el dinero en efectivo o se da un vale para canjear en una tienda, aunque «una de las tendencias que también se están viendo en los últimos años es la devolución a través de aplicaciones de pago».

En palabras del gerente de la Asociación SDDR, de estos sistemas han aprendido que es importante contar con plazos adecuados «y no correr», además de tener una legislación coherente.

«Sabemos que todos los sistemas de depósito tienen que tener máquinas para recoger envases, un sistema de comunicaciones… Tenemos que tener un sistema logístico, poner plantas de selección y conteo de estos envases. Tenemos que adaptar el etiquetado a esos envases», continúa.

En España, por lo tanto, «no tienen que reinventar la rueda», aunque sí tener en cuenta características específicas del país como una ruralidad muy alta y «cerca de 100 millones de turistas».

El consumidor, el último eslabón

Más allá de los detalles técnicos, lo que Romero tiene claro es que sin un consumidor comprometido no se va a poder llegar al objetivo de alcanzar el 90 % de envases reciclados para 2029.

Por ello, considera que lo que ellos tienen que hacer «es definir y establecer un sistema sencillo para el consumidor, que sea fácil de comprender y que, cuando vaya a un punto de retorno a devolver el envase, pues lo pueda hacer con garantías».

Y aunque sabe que cabreo «va a haber», ya que cualquier medida o cambio de hábitos supone un malestar para el consumidor, considera que al final el ciudadano «pasa por esa travesía del desierto» y entiende que son decisiones que tienen «cierto sentido».

Una travesía que también ha pasado el sector de la distribución y el embotellado, con un «cambio de actitud a raíz del incumplimiento de los objetivos en 2023» y de que comenzara la cuenta atrás para poner en marcha un sistema para el que ahora piden «sencillez y simplicidad». EFE Verde

mnc

 


 

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Mari Navas

Malagueña. Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora de información medioambiental en EFEverde. Antes pasé por el departamento de Economía y fui corresponsal en Frankfurt (Alemania) para la Agencia EFE. También he trabajado para El Mundo, las webs de Informativos Telecinco y Noticias Cuatro y la revista Lecturas.